Como una experiencia inigualable y enriquecedora para la organización, calificó Ana Batista del Monte al recién finalizado Noveno Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), donde estuvo presente como una de las delegadas del holguinero municipio de Calixto García.
“Fue maravillosa, realmente nunca había tenido la posibilidad de vivir una experiencia como esta, ver lo que se hace en las diferentes provincias cubanas para impulsar el trabajo de la FMC, pero a la vez exponer nuestros logros y retos”, comenta esta emprendedora calixteña quien todos reconocen por su destacada trayectoria de una década como integrante del Secretariado Municipal de la organización femenina en nuestro territorio.
“Participar en este congreso fue un regalo muy especial que siempre recordaré, se cumplió mi anhelo y te da nuevas aristas hacia dónde puedes proyectarte para seguir unidas y victoriosas enalteciendo por siempre el ejemplo de la inigualable Vilma Espín”, asegura sonriente esta calixteña que siempre encontró el sendero de cumplir con sus responsabilidades laborales y entregar todo su cariño a sus grandes joyas: sus dos hijos y sus queridos padres.
“Tuve el placer de participar en la comisión de trabajo que analizó la formación de valores, la presencia de las mujeres en los medios de comunicación, la prevención y atención social, el trabajo comunitario y cómo hacer más protagónico el enfrentamiento a las indisciplinas sociales, la prevención delictiva. En estos intercambios se hicieron profundos pronunciamientos dirigidos a reforzar el papel que nos toca a todas las mujeres desde la responsabilidad en el comportamiento social de la familia hasta el cuidado del entorno, desafíos que hoy tienen una respuesta positiva, pero exigen de mayor sentido de pertenencia para alcanzar el liderazgo necesario”, agregó.
“Inolvidables fueron las palabras del vicepresidente José Ramón Machado Ventura en la clausura del congreso dejando bien claro el papel de la mujer y la organización femenina.
“Me impresionó conocer bien de cerca las vivencias de macheteras, campesinas, jóvenes, la presencia juvenil fue significativa en este congreso, y ver qué es lo que están haciendo y cómo se perfilan para fortalecer el trabajo de la organización.
Hoy desde mi puesto laboral como funcionaria para atender la esfera de los cuadros y mi responsabilidad en el bloque 5 en el poblado de Buenaventura el reto es mucho mayor, pero seguiremos avanzando con la satisfacción de seguir consolidando la organización que prestigia a todas las cubanas”.
