elena tamayo quesada clase educacion fisicaFoto del autor.Para mantener la condición de profesor más integral de un municipio durante varios cursos escolares, es necesario poseer diversas virtudes, entre ellas talento, pasión, constancia y consagración.

“Pienso que como yo hay otros educadores que merecen esta evaluación, porque lo único que he hecho es cumplir con lo establecido, es verdad que hay que buscar variantes por la escasez de medios deportivos, sobre todo, pero siempre se pueden construir algunos que sirvan para incentivar el amor de los estudiantes a la clase de educación física”.

Así confesaba al término de la Plenaria Anual de Educación Física, la Licenciada Elena Tamayo Quezada, de la Unidad Territorial de Mala Noche, localidad enclavada al sur de este municipio y con gran carga de historia, pues allí acampó varios días de octubre y noviembre de 1895 el Titán de Bronce Antonio Maceo.

Al indagarla sobre el significado de este alto estímulo, manifestó: “Indudablemente que siempre que se reconoce la labor que se desarrolla, eso te regocija, te llena de alegría, pero también es un compromiso mayor, primero con tus niñas y niños, después con tus compañeros de trabajo y muy importante con la comunidad y la familia”.

El historial de esta entusiasta pedagoga es cada vez más amplio, pues cada año está entre los primeros en cada evento que se realiza. Durante el curso que está apunto de concluir ganó el Festival de la Clase del Combinado de Mir, al cual pertenece, con una disertación sobre el lanzamiento en alumnos de tercer grado, después ganó a nivel de municipio, lo que la llevó al evento provincial, en el que alcanzó una mención.

Educadores como Elena Tamayo Quezada son protagonistas de un buen hacer en la formación integral de las generaciones actuales, sobre todo porque demuestran la importancia de la práctica de la educación física y el deporte para ganar en calidad de vida.