Foto: Lázaro ÁvilaSi menciono a Rafael Braffo Álvarez seguramente este nombre nos les dice nada, pero si hago referencia a Yamilet Martínez Calderón no demorarán en recordar a la destacada basquetbolista holguinera que durante la década del 90 y los primeros años del siglo XXI se convirtió en nuestro principal referente en esta disciplina en la rama femenina.
Y es que este hombre, mestizo de color y que ya sobrepasa los 50 años, Licenciado en Cultura Física, fue quien inició a Yamilet Martínez en los tabloncillos. Hoy se desempeña como Jefe del Departamento de Educación, Cultura Física y Recreación en el sectorial municipal de Deportes en este holguinero territorio de Calixto García, y allí aprovechamos para que nos acercara a esta peculiar historia.
¿Cómo descubres a Yamilet?
En el año 1980 me gradúe en el Fajardo y comienzo a trabajar en el seminternado Ángel Rodríguez, de Marcané, municipio Cueto. Allí hice mi primera matrícula y entre las alumnas estaba ella, en ese momento cursaba el sexto grado y me llamó poderosamente la atención por su físico. Fíjate que tenía 11 años y medía 1 metro con 72 centímetros.
Siempre dicen que los muchachos cuando son altos generalmente son torpes en cuanto a sus habilidades. ¿Cómo era ella?
Yo siempre he dicho que ella era una excepción, porque a pesar de su elevada estatura, era muy habilidosa con el balón, además de ser rápida en sus desplazamientos. Amaba ese deporte y siempre fue muy responsable. Ya en el año 1981 participa en sus primeros Juegos Escolares Nacionales.
A pesar de que esta espigada morena dio sus primeros pasos en el deporte de las canastas, no entró a la Escuela de Iniciación Deportiva en este deporte. ¿Cómo fue esta historia?
Ella entró en el atletismo, cierto día los profesores de este deporte realizaron un recorrido por el municipio, yo no me encontraba en la escuela en ese momento y cuando hacen la captación a ella la ponen en esta disciplina, aunque siempre pensó que sería en el baloncesto, porque no fueron claros cuando le propusieron ser parte de la matrícula de ese centro. Al enterarnos hicimos las reclamaciones, pero lamentablemente no procedieron.
¿Cómo entonces finalmente termina en el basquet?
Estuvo en el salto alto alrededor de 3 años, al fallecer el profesor que la atendía solicita cambiar al baloncesto y se lo permitieron, era puro talento, al poco tiempo fue a los Juegos Escolares y ese mismo año ya era miembro de la preselección nacional. El resto de la historia bueno ya la conoces, se convirtió en una de las mejores baloncestistas de Cuba y del mundo.
¿Qué representa para ti haber sido el hombre que inició a esta gloria del deporte cubano en el baloncesto?
Es sencillamente un orgullo inmenso y una mayor satisfacción saberse parte de una vida deportiva tan fructífera. Pero el mayor premio es que esa atleta siempre te lo reconozca tal y como hace ella conmigo, ese es mi mayor premio. En esta provincia han brillado en esta disciplina Santa Margarita Skeet Quiñones y Yamilé Martínez. Ser parte de esa historia es fabuloso.
