Liriannis Rodríguez, junto a Yordanis Carralero, quien descubrió las aptitudes para el deporte de esta joven. Fotos: Iraldo Leyva.El desarrollo tecnológico permitía tener un exacto conocimiento del itinerario del ómnibus que traía a los campeones de la provincia de Holguín en los Juegos Nacionales Escolares para atletas con discapacidad; sí, porque todos, ganaran o no, merecen ese calificativo.
La espera resultó un tanto inquietante pues se dijo que llegarían a las dos de la tarde y no fue hasta aproximadamente las cinco que se produjo el arribo.
Cuando una de las hermanas de la bicampeona nacional en atletismo dijo en voz alta “ya vienen por la fábrica de hielo”, el alboroto de familiares, vecinos y técnicos del deporte fue estremecedor.
La llegada a Buenaventura fue impactante, el punto de espera, la casa de su abuela materna, enclavada frente a nuestra emisora, desbordaba de alegría.
Las ollas y cucharas se convirtieron en instrumentos musicales para anunciar la llegada de los campeones.Describir lo sucedido no es fácil, pero lo intentaré. A medida de que el ómnibus se iba a cercando al grupo, aumentaba el sonido de varias ollas que eran fuertemente golpeadas por cucharas. Todos querían adueñarse de la puerta de la guagua. Hubo gritos, llantos, suspiros, sollozos y expresiones conmovedoras como esta: “Esa que trae las dos medallas de oro en el pecho es mi nieta querida que acaba de dar una de las emociones más grande que he vivido”.
Después los besos y apretones de manos. Todos querían palpar las medallas y acariciar la cabellera de Liriannis Rodríguez, bella adolescente sordomuda que ganó dos títulos en carreras de velocidad, pero también felicitaban a Dairon Domínguez, invidente que se llevó una medalla de plata y una de bronce, también en pruebas de carreras cortas.
En hora buena lo vivido este miércoles. Ojalá se repitan tardes como esta, para rebozar el corazón y alimentar el espíritu con sentimientos que perduren en el tiempo.
Dairon y Liriannis, acompañados de entrenadores calixteños.,
