A propósito del inminente aniversario 56 de la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), a celebrarse este jueves 23, nos acercamos hoy a uno de los programas de gran impacto entre sus principales protagonistas, los círculos de abuelas y abuelos.
En todos los barrios de Buenaventura, capital de este holguinero municipio de Calixto García, funcionan 24 de estos grupos rectorados por diez especialistas, que con una labor sistemática tres veces por semana, se han ganado un espacio en las mentes y corazones de la mayoría de sus miembros.
Así lo comprobamos en el Círculo La Edad de Oro, del barrio de la Anacahuita, a la entrada de La Escondida, donde 18 calixteños que sobrepasan los 60 años de edad, aumentan su calidad de vida a través de los ejercicios y actividades que dirige la profesora Liudmila Velázquez.
“Mire, yo desde que entré en los 60, que me jubilé, me integré al círculo y le digo que esto es maravilloso. Me siento bastante fortalecida para los años y los problemas de salud que tengo que es una artrosis generalizada. Estoy animosa, participo en todo, me río, aquí gozamos. Esto es como dice una amiga, vía de escape a los problemas”, así nos comentaba Rudelinda Rojas, una de las veteranas del grupo.
En tanto, Nildo Leyva, de 64 años y con serio padecimiento de Parkinson, fue más categórico: “Yo llegué con las extremidades superiores rígidas y sin apenas poder mover los músculos de la boca y la garganta y en poco más de 18 meses ya levanto los brazos y hablo bastante entendible. Todo esto se lo agradezco a la Revolución y a la profesora Liudmila Velázquez, por la paciencia que ha tenido conmigo”.
En el recorrido por varios de estos círculos de Buenaventura, llegamos a la calle 26 de Julio y allí, muy cerca a la terminal de ómnibus nos encontramos con tres abuelas, integrantes del grupo Jóvenes del 26 que atiende la licenciada Olga Aguilar.
Allí estaban apuestas y risueñas Benedita Cruz, Haydeé Pupo y Leonela Hechavarría, quienes coincidieron en que la ejercitación sistemática es un bálsamo para el cuerpo, para combatir la artrosis y además para el alma, porque siempre hay un espacio de tiempo para el humor y la risa: “Es como si regresáramos a la adolescencia”, dijo rebozada de alegría la afable Benedita Cruz.
Este programa de atención a las personas de la tercera edad es una de las potencialidades del INDER a lo largo y ancho del archipiélago con el objetivo supremo de propiciar mayor calidad de vida a los individuos.
