Marisol (izq.) y Leónida, destacadas atletas discapacitadas. Fotos: Iraldo Leyva.Hace un tiempo leí que para un periodista es indispensable tener una especie de almacén, donde guardar aquellos trabajos que pudieran resultar de interés en cualquier momento de su andar profesional.
Este es el caso que hoy me ocupa, pues hace justamente tres años, hicimos una serie de entrevistas a varios atletas de este municipio holguinero de Calixto García, con discapacidad física, sobre un tema que hoy 14 de febrero prolifera en muchas latitudes del planeta: los prodigios del amor.
En tal sentido, la múltiple campeona provincial en el lanzamiento de la jabalina, la invidente Marisol Martínez afirmó: “Nosotros los ciegos multiplicamos el amor porque amamos de forma espontánea a los seres más cercanos y amamos también a cientos de personas que a diario nos sirven de bastón”.
Leónida Carrera con sus flores de plumas.En tanto, Leónida Carrera, desde su silla de ruedas expresaba: “Para mi el amor lo es todo, usted cree que si no fuera por amor yo estuviera aquí hablando y riéndome y si no fuera por la fuerza del amor yo no estuviera viva, amo a mi familia, a los vecinos, al deporte, a mis entrenadores, a todos por igual y qué decirte de esos ramos con pluma de pavo, me los han querido comprar, pero eso no tiene precio porque sería como vender amor y siempre digo que el amor se regala no se compra ni se vende”.
Estas son apenas dos muestras de la potencia de tsunami que tiene el amor, fuerza capaz de hacer soñar y más que ello de hacer realidad los sueños.
