En el municipio de Calixto García es masiva la práctica del deporte, sobre todo, en disciplinas como el béisbol, ajedrez y fútbol. Foto: I. LeyvaEn las últimas semanas, a raíz de la multiplicación de actividades en saludo al 19 de Noviembre he sido testigo de diálogos discrepantes sobre el por qué esta fecha se escogió como Día de la Cultura Física.
Erróneamente, muchos personas, incluidas algunas con vínculo directo en el accionar deportivo, confunden los motivos alegando que se debe a la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).
Aclaramos, el INDER es el organismo rector en el país de este sector de los servicios y nació el 23 de febrero de 1961, a través de la Ley 936, del Consejo de Ministros; mientras que la instauración del Día de la Cultura Física se debe a que en fecha como esa, también de 1961, se produjo el primer encuentro del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz con un grupo de activistas voluntarios de la actividad física y la recreación, creándose, además, los Consejos Voluntarios Deportivos (CVD).
En el evento, desarrollado en La Habana, quedó ratificada la importancia del movimiento de activistas para el decisivo empuje en pos de que la Cultura Física llegara a los más apartados rincones de la geografía cubana. En la propia plenaria se solicitó la instauración de la memorable fecha.
Fue entonces que años más tarde, por medio del decreto número 128 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, de fecha 26 de enero de 1985, se instituye el 19 de noviembre, como Día de la Cultura Física.
El mencionado decreto dispone que cada año se elabore, en cada territorio de la nación, un programa de actividades encaminadas a celebrar la fecha, para de esta forma recordar perpetuamente la Primera Plenaria de los Consejos Voluntarios Deportivos.
Desde entonces, cada año se multiplica el poder de convocatoria, en centros estudiantiles, laborales y en cada uno de los barrios, poblados y ciudades. Sobran las razones para que anualmente, una fecha como la que vivimos hoy se convierta en un gigantesco festival del músculo, donde se multiplique la alegría, el bienestar y, con ello, la calidad de vida de todos los ciudadanos cubanos.