Consagrada a los entrenamientos bajo la guía de su entrenador y esposo Jorge Luis Vega, Yanelis Silva Zamora es de esas personas que contagia con su optimismo, sin dejar de tener los pies en la tierra.
En no pocas ocasiones aseguró a metodólogos provinciales y nacionales que a Toronto iba por la medalla de oro, sin dejar de reconocer que la carencia de fogueo internacional era otro rival más al que estaba dispuesta a vencer.
Al llegar a la sede lo que presumía se hizo realidad. Todas sus rivales se prepararon en Europa y pudieron asistir a diferentes torneos antes de competir en los Parapanamericanos.
Sin embargo, la holguinera no se amilanó. Ganó la medalla de bronce en la competencia individual de su categoría TT-3 (parapléjicos) en silla de ruedas, metal obtenido a base de técnica y derroche de coraje por arrobas, resultado que tiene valor dorado.
Disciplina, sentido de pertenencia, apego a la ética, patriotismo y solidaridad son aliados de esta tenista, dentro y fuera de la competencia, que la hacen inmensa hasta en los momentos más difíciles.
Un aspecto que deja claro el alto nivel competitivo del tenis de mesa en los Juegos Parapanamericanos de Toronto, es que la única medallista que pudo repetir en el podio de las que lograron un espacio en Guadajara 2011, fue la holguinera.
Un manantial de voluntad sin límite baña las 30 medallas de oro obtenidas por Yanelis Silva Zamora en Campeonatos y Paralimpiadas Nacionales, a las que suma las cuatro de oro en Juegos Parapanamericanos, dorada trayectoria deportiva de una indiscutible Gloria del Deporte Cubano.