El cubano Ismael Borrero, de la lucha grecorromana, regaló a Cuba la primera medalla de oro de los XXXI Juegos Olímpicos, al vencer por superioridad técnica de 8-0 al japonés Shinobu Ota, en la final de la disciplina.
En la división de los 59 kilogramos, el gladiador santiaguero, campeón mundial de Las Vegas 2015, se colocó arriba en el marcador desde el primer tiempo, que terminó 6-0 por desbalances desde la posición de cuatro puntos.
Un pase atrás le concedió las dos anotaciones requeridas para culminar la pelea, con desventaja para el asiático, plata en el Grand Prix de Hungría 2016.
La Arena Carioca 2 fue testigo del título olímpico del antillano de 24 años, que por vez primera participa en una justa bajo los cinco aros.
Con triunfo de 6-3 ante Arsen Eraliev, de Kirguistán, Borrero comenzó su actuación en la novena jornada de la lid olímpica, toda vez que en su segunda aparición dominó a Lumin Wang, de China, también por superioridad técnica de 8-0.
Borrero expresó que el título ganado hoy es el producto del sacrificio y la dedicación de los entrenamientos.
Consideró que llegó a la cita bajo los cinco aros como campeón mundial y ahora regresa con la olímpica. Sabía que podía y lo logré este domingo por superioridad de 8-0 ante el japonés Shinobu Ota,
Confesó que en esta medalla de oro tuvo mucho que ver el resultado de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, donde quedó en el séptimo lugar, actuación que me hizo pensar en que algo marchaba mal, pero lo resolví, ya que después alcancé el metal dorado del orbe y ahora el olímpico.
Esta medalla se la dedico principalmente a mi mamá, quien no se me apartó en ningún momento de la mente, también al resto de la familia, mis entrenadores, compañeros de equipo, a mis amigos y seguidores.
Su entrenador Raúl Trujillo muy alegre por la corona, manifestó que esta primera presea de oro para Cuba se la dedicamos al Comandante en Jefe Fidel, al pueblo y la Revolución. Teníamos ese compromiso y lo cumplimos, afirmó.
Borrero es un atleta muy fuerte y está muy bien preparado. Es un fuera de serie, apuntó Trujillo.
Con esta medalla Cuba asciende al escaño 29 del medallero por países, al sumar, además, una presea de plata (Idalis Ortiz en el judo) y tres de bronce, a cargo de los púgiles Johanys Argilagos, Erislandy Savón y Lázaro Álvarez.