Pablo Millán. Foto: Amauris BetancourtNo hay dudas de que Pablo Millán Fernández Rojas, natural del barrio de La Sirena, en el municipio de Gibara, se ha convertido en una de las revelaciones del pitcheo holguinero y cubano.
Su actuación como cerrador en la actual temporada (cuatro victorias y ocho puntos por juegos salvados), así como el formidable promedio de carreras limpias (1,85), tercero de la temporada, así lo demuestran.
¿Imaginaste que a estas alturas de la temporada, ibas a tener un resultado tan impresionante?
“Yo me preparé para tener un buen resultado en esta serie, pero nunca imaginé que iba a estar entre los lanzadores más destacados en juegos salvados y mucho menos en el promedio de carreras limpias, un departamento tan importante para medir la calidad de un serpentinero”.
Además de la buena preparación, ¿qué otros factores han influido en tu mayoría de edad en una posición tan difícil?
“El principal es el control, desde pequeñito mi papá me lo decía, para llegar como pitcher hay que tener buen control, poner la bola donde más daño le hace al bateador, dibujarla en la zona de dudas”.
¿A que edad te iniciaste como lanzador?
“Comencé a los 11 años, con mi padre que fue mi primer entrenador”.
¿Principales resultados en tu fructífera carrera?
“Sin que me califiquen como autosuficiente, desde que llegué a la categoría de 13-14 años hasta hoy, he sido un pitcher ganador, incluyendo las series nacionales. Esta es mi quinta temporada, el año antepasado salvé diez y gané cinco”.
¿Qué me comentas de tu inclusión en el equipo Cuba que enfrentó a una selección de universitarios estadounidenses?
“Pienso que fue el premio al esfuerzo y a los resultados que he logrado, por cierto relevé dos veces y en el último juego cerré con scone de ponches y me marcaron un lanzamiento de 94 millas, creo que el más rápido que yo he tirado”.
¿Lo peor que le pueda suceder a un serpentinero?
“Desconcentrarse, cuando te desconcentras pierdes el control y ahí lo pierdes todo”.
Del resto de los serpentineros del conjunto de Holguín, ¿qué opinas?
“Veo un gran futuro, es un cuerpo de lanzadores muy joven y con tremendos deseos de llegar, además tienen lo fundamental, que tiran duro, casi todos lanzan a más de 88 millas y algunos se pasan de las 90, con eso se nace, lo demás se aprende. Así que si siguen entrenando fuerte y atendiendo a los entrenadores, en dos o tres años tendremos a varios pitchers de puntería”.
¿Aspiraciones de Pablito Fernández?
“Lo primero es jugar para el equipo, tratar de hacerlo bien cada vez que me den la bola y después hacer un Cuba para un evento importante, creo que ese es el sueño de todo pelotero”.