Marisol Martínez Castillo. Foto: Iraldo Leyva.Marisol Martínez Castillo. Foto: Iraldo Leyva.Muchas, tal vez incontables, sean las historias de personas invidentes que por sus habilidades han sorprendido a la humanidad, mas, por eso no deja de ser hermosa y conmovedora la historia de una mujer que a sus 43 años suma una envidiable hoja de premios en su carrera deportiva.

Marisol Martínez Castillo es su nombre de pila, y desde pequeña fue perdiendo inevitablemente el principal sentido humano, la visión. Con los años, tras el mucho ir y venir de la vida, esta dama del sacrificio, alzó el vuelo para colocarse entre las más reconocidas jabalinistas cubanas, agrupadas en la Asociación Nacional del Ciego (ANCI).

Segundo lugar nacional en 2010, Primer lugar provincial en 2011, Primer lugar nacional en 2012 y Segundo lugar nacional en 2013 son, en ese orden, los escalones que ha logrado ascender en el podio de la vida esta mujer, cuyo mayor orgullo ha sido poder caminar por las calles de su Buenaventura natal, en la provincia de Holguín, de la mano de sus dos hijas, con esas medallas brillándole sobre el pecho, como para demostrarse a sí misma y a todos, que las dificultades pueden vencerse si se les pone un poco de pasión.

Quien quiera conocer a esta mujer, quien deseé saber cómo es la vida en su invidencia, no la busque en el rincón de los que no pueden moverse. A Marisol hay que buscarla en cualquier parte de su casa, en el reparto Villa Magalis, o mejor, con su dardo a cuestas, preparándose para llegar más allá de la marca que caprichosamente un día, le puso la propia vida.

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