Miguel Antonio Ávila Córdova es un humilde campesino del poblado de Bocas, en el holguinero municipio de Gibara, quien por estos días sorprendió a sus vecinos, y de qué manera.
Cuenta Toño, como cariñosamente le llaman, que en un día de laboreo en su finca La Cervantía empezó a remover la tierra y se percató que la dimensión del tubérculo era algo fuera de lo común.
Continuó y continuó escarbando sin descanso hasta que sus ojos coincidieron con un enorme ejemplar de yuca de la variedad Cristalina y, según recuerda su propietario, la misma tenía 18 meses de sembrada.
"Nunca pensé que fuera tan enorme: 3 metros y 45 centímetros, pero si usted la mide por las ondulaciones llega hasta tres metros y sesenta centímetros", expresó orgulloso este labriego.
En esta parcela ha cosechado boniatos de hasta 10 libras de peso, en un terreno que solo posee características naturales donde también progresan la caña, el aguacate, la calabaza y pequeñas plantaciones de plátano.
Bien pudiera esta yuca ser un récord Guinnes o estar entre las más grandes a nivel internacional.
