Manuel David, el nieto de Idelgrade, no oculta la emoción al ver tan desmesurado boniato.Idelgrade Martínez Mora es un humilde campesino del holguinero municipio de Calixto García que todos los días se levanta de madrugada para llegar temprano a su parcela de tierra que está distante a unos 3 kilómetros de Buenaventura, lugar donde vive hace casi 40 años.
Nine, como cariñosamente le nombran sus vecinos y más allegados, siente un amor especial por la campiña y a ella dedica sus mayores energías, quizás por eso la madre naturaleza le deparó por estos días una sorpresa.
Cuenta que su hijo, médico de profesión y que colabora habitualmente en las faenas del campo, comenzó a remover la tierra con una coa (herramienta de labranza) para extraer los boniatos de una de estas plantas, pero no resultó.
Pidió ayuda y con la suma de un machete concluyeron de desenterrar el tubérculo.
Tremendo boniato, parece una calabaza mediana y pesa nada más y nada menos que 14 y media libras.
Con esta y otras viandas Idelgrade, junto a su esposa Elia y parte de la familia, invitan a compartir una sabrosa caldosa cubana en un ambiente campesino.
