La celosa ave en su nido. Foto: I.LeyvaEl pavo o guanajo, como se le conoce en Cuba, es originario de nuestro continente y su hábitat preferido está en los bosques de baja vegetación y en los bordes de selvas tropicales.
Las pavas son muy aficionadas a incubar. La afición es tan grande que muchas veces hacen dos incubaciones sin interrupción. De igual manera, está demostrado que los machos gustan echar a las hembras del nido para picar los huevos.
Sin embargo, aquí en Buenaventura, capital del holguinero municipio de Calixto García, exactamente en la casa del campesino Enio Pérez existe un ejemplar que actúa totalmente a la inversa: echa a la guanaja para empollar a sus críos.
Tanto es su empeño por la tarea, que ni su compañera, ni el dueño han podido apartarlo del nido, hecho que despierta gran curiosidad entre vecinos que acuden a ver al apasionado “padre”.
