Daer PozoDe la ciudad de Banes, capital arqueológica de Cuba, trajo el investigador y realizador radial Daer Pozo Ramírez el ídolo aborigen de la lluvia y la fertilidad, que se entregó este 13 de abril, en la XII Jornada Audiovisual Taguabo, por la Asociación de Artistas de Radio, Cine y Televisión de la UNEAC en Holguín, a la mejor obra en radio, recayendo en este 2019 en “María y el ángel”, de los artistas calixteños Mariela González, Edgar Rodríguez y Pozo Ramírez, como escritor y director.

¿Cuál es el ángel de María?

Daer Pozo: María fue una anciana, que yo veía al salir de mi aula de cuarto grado en la escuela primaria de Buenaventura. Su casa era de color naranja, ventanas y paredes blancas. Siempre traía una pamela y calzaba alpargatas. Lo que nunca imaginé era que unos cuarenta años después de aquel encuentro María iba a volver y así, frente a frente, iba a hacer el pionero aquel un acto de justicia a la maestra, promotora cultural y gran cubana que fue María de los Ángeles Mora. Ahí está el ángel, en ese encuentro, en ese acto de justicia, que es salvar del olvido a quien dedicó toda su existencia a la pedagogía.

¿Cómo integró recursos y artistas para una obra marcada por la excelencia en la realización?

Daer Pozo: Hacía nueve años que el alumno de María, el oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias José Pérez Saad, me había dado un testimonio en el estudio de grabaciones de Radio Juvenil y la voz grave y sinceridad de un hombre agradecido, fue la clave para tejer con la voz fresca y brillante de Mariela González, un coloquio que contó con la música de la Orquesta de Cámara Música Eterna para conseguir la fusión de tres recursos en un réquiem a una mujer con pamela y abrazo de alumno a su inolvidable María. Pero, lo efectivo está en los argumentos de Pérez Saad con vivencias que lo acercan a María, cuando ya era una anciana y los hijos del oficial eran los que iban al patio de un ser fascinante.

¿María Mora era nuestra Teresita Fernández?

Daer Pozo: Así se expresa en la obra. A sus alumnos enseñó a amar la naturaleza y a darle cobija en su casa a gallinas anidando en la butaca o los chivos en su berrinche cotidiano. Sí, María Mora fue nuestra Teresita Fernández y ambas deben estar en algún lugar, saboreando este instante, en que un pionero de cuarto grado, de la maestra Ulda Segura, con algunas canitas ya, tiene junto al Micrófono de la Radio Cubana y otros lauros, el símbolo aborigen, el Taguabo, encontrado en Antillas en 1928, el que se suma al gajo de manajú, que preside la sala de este simple vecino de Buenaventura.