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palmasycanas_holguin4Fotos: Yanelis MartínezLa noticia corrió de boca en boca como chispa en la pólvora. El aguacero mañanero fue recibido como un buen augurio de lo que ocurriría en esa jornada en el barrio calixteño de Las Calabazas, en la provincia de Holguín. Sus pobladores tendrían una tarde diferente de mano de aquellos artistas tantas veces vistos a través de la pequeña pantalla, cada domingo, en el programa donde nace lo cubano, Palmas y Cañas.

Como de costumbre el escenario fue el círculo social, ese local testigo de los grandes acontecimientos del barrio. Una vez más las hojas de los cocoteros se abrazaron a los postes como la mejor decoración.

palmasycanas_holguin1Una fina llovizna les dio la bienvenida al filo de la hora en que mataron a Lola. Todos querían estar en primera fila para ver, escuchar y, de ser posible, tocar a esos hombres y mujeres que ahora en persona le ofrecían su arte, fundidos en una brigada artística que por iniciativa de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños recorre por estos días varios sitios de la geografía cubana tras el paso del huracán Irma.

Precisamente el poeta Osniel Domínguez aseguró que su principal objetivo es “levantarle el ánimo a los agricultores, sobre todo después de una situación tan difícil como lo fue el azote del huracán”.

Controversias, piropos, pies forzados, seguidillas, canciones de las más cercanas al surco para pedir que viva Changó o recordar el cuarto de Tula se escucharon para el disfrute de los presentes, quienes bailaron y cantaron junto a los artistas. Osniel, Onel, el Yayito, Gina, el Gallito, entre otros, formaron un elenco heterogéneo, donde la experiencia y la juventud se fusionaron en pos de un espectáculo de lujo.

A ellos se unió Cacoyogüín, un conjunto holguinero que defiende esta música, y la pequeña Keyla, una pionera de tercer grado de la escuela primaria Luis Saíz de este barrio, quien interpretó una guantanamera que se convirtió en las delicias de los presentes.

Después de más de dos horas de disfrute con el estilo de nuestros campos, en lo que se convirtió en puro jolgorio guajiro, de esos que prefieren los que nacimos cerca del surco, llegó la despedida. Antes del adiós, el Yayito prometía que volvería a este pedazo de tierra holguinera.

Y con esta promesa en mente se despidieron, solo de aquí, pero no de Holguín. El festejo llegará también a localidades de los municipios de “Rafael Freyre”, Gibara, Holguín, hasta concluir con un guateque mayor el domingo 15 en el acto nacional por el día de la mujer rural.

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