Rigoberto Fernández mantiene la tradición de anunciar con el guamo (caracol) la llegada del festejo. Foto: Daer Pozo“Mis padres nacieron en esta comunidad. Ellos allá en Holguín siempre me hablaban de esta fiesta, en la cual todas las personas llamadas Juan o Juana, además de celebrar el día de su santo patrón, festejaban la llegada del verano y la recogida de las cosechas de los productos que se sembraban en marzo o abril, por eso quise venir a disfrutar”.
Así narra sus experiencias de Las Bachatas de Las Mantecas la joven de 21 años Yanet Méndez Tamayo, quien este fin de semana se trasladó desde la ciudad de Holguín hasta esta comunidad del municipio de Calixto García a disfrutar con familiares y amigos del jolgorio que allí tiene lugar cada año con la llegada del verano.
Además de Méndez Tamayo cientos de personas colmaron el círculo social y las áreas aledañas para ser testigos de las variadas ofertas culturales y recreativas que durante tres días se desarrollaron en este barrio ubicado a cuatro kilómetros al sur de Buenaventura.
Esta fiesta organizada por el sectorial municipal de Cultura en su 18 edición convocó en varias manifestaciones del arte a creadores del municipio y fuera de este para de conjunto con los factores comunitarios realizar varias propuestas que convierten al festejo en un verdadero fenómeno socio-cultural.
No faltó en esta ocasión la música campesina y la mexicana que tanto gustan a los hombres y mujeres de monte adentro. A todo ello se sumaron las ofertas de la gastronomía, fundamentalmente, de la comida criolla elaborada a base del cerdo asado, yuca y arroz congrí, el plato favorito de los montunos en Cuba.
Una vez más Rigoberto Fernández, mantuvo la tradición de sonar el guamo, instrumento musical que llama al convite y anuncia, además del inicio del festejo, la llegada del verano.

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