Kevin junto a su madre Loranis. Foto: Díaz Grass.Kevin Díaz Alberteris es un niño de apenas ocho años de edad que cursa el tercer grado en una escuela de la educación primaria en el poblado de Mir, a unos 46 kilómetros de la ciudad de Holguín.
Él es noticia desde los primeros años de vida, así lo asegura su madre Loranis Alberteris Rondón: “Desde los tres años es aficionado de música de esta Casa de Cultura. El público se asombra de la voz que tiene y la corta edad. Canta en público de manera desenfadada. Esto le ayuda mucho en su aprendizaje; además, es buen hijo y alumno, y estoy agradecida de su conducta, de su comportamiento, a mí también me gustaba cantar y presentarme en actividades, parece que él lo hereda de mí”, dijo sonriente.
Esta opinión la confirma Norma Dovales Borja, maestra jubilada, y de muchos años de experiencia: “Es un talento, canta muy bien, y tiene un excelente rendimiento académico cosa que no es fácil llevar a la vez. Desde preescolar sobresalía con una sorprendente voz para su edad; sé que el instructor que lo tiende está muy preparado y lo lleva poco a poco de la mano. Ser aficionado de las manifestaciones del arte ofrece la posibilidad de preparar a las personas para ser más integrales, más felices”, manifestó la experimentada docente.
Luis Ramírez Peña, profesor de música de larga data, es quien atiende a Kevin: “Desde que lo escuché la primera vez dije que estaba en presencia de un niño sobresaliente que se aprende rápidamente la letra de las canciones; se desenvuelve muy bien en el escenario, por ser un niño su voz es lo que denominamos blanca, es diafragmática muy aguda, fuerte y se perfila como un futuro tenor. Hay que contribuir a preservársela no forzándolo a que cante muy seguido”, explicó.
“Ensayo las canciones que mi instructor me orienta, y creo que canto bien para mi edad. Me gusta atender todo lo que me explican sobre la música. También me gustan las rancheras, aunque me han dicho que ahora no debo esforzarme mucho porque me puede hacer daño para el futuro. Estoy contento de presentarme ante el público, eso me ayuda a no tener miedo,” confiesa este inquieto niño que nació para cultivar el arte de la música.
Kevin Díaz ha participado en festivales en los que ha obtenido resultados halagüeños, no obstante aún hay que insistir en su preparación paulatina. Es un niño, una esponja que absorbe, de ahí que un señalamiento podrá servir para un aprendizaje y educación satisfactorios.
En Audio: Kevin Díaz interpreta Tarde.
