El presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, José Alberto Alfaro, entregó a la prima ballerina assoluta cubana, Alicia Alonso, una placa conmemorativa en reconocimiento a su legado a la danza clásica.

Tras la ceremonia de entrega, Alfaro expresó: «nuestro eterno cariño y amor de Costa Rica para usted. Este país es suyo también, porque el arte que usted le ha dado a Costa Rica es como si fuera de nuestra familia, porque los cubanos y los costarricenses somos países hermanos».

Por su parte, la segunda secretaria de la Asamblea Legislativa, Marta Arauz, bisnieta de Flor Crombet, luchador por la independencia de Cuba de España, regaló a Alicia Alonso un cuadro del artista Rubén Sosa, de la localidad de Nicoya, en la provincia de Guanacaste.

Sosa reproduce en su pintura la iglesia colonial de Nicoya que ya tiene casi 400 años, señaló Arauz, pero –resaltó–, la importancia radica en que en ese sitio se bautizaron los hijos de José Maceo (hermano de Antonio) y los hermanos de la escritora Dulce María Loynaz, así como se casó Flor Crombet, entre otros acontecimientos.

«Siento una profunda emoción al estar frente a usted, porque es una de las figuras que más ha ensalzado la historia del ballet, del arte y, por ende, de la cultura. Para los amantes de la cultura y el arte, su presencia en Costa Rica es de muchísima importancia, nunca esperé que la vida me hiciera tan gran regalo, estar ante usted», aseguró Arauz.

El diputado y precandidato presidencial por el Frente Amplio, Francisco Camacho, apuntó: «Costa Rica la aplaude de pie y se alegra de que nos esté visitando. Usted es una persona que enaltece nuestra patria con su presencia».

Alicia Alonso calificó de bello el reconocimiento de los legisladores costarricenses y sostuvo «no solo les doy las gracias, les digo que es demasiada emoción para mí recibir este homenaje».