El Centro Cultural Bariay, uno de los más grandes de su tipo en el país, quedó oficialmente inaugurado este domingo con la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en Holguín y Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular.
La jornada fue propicia para reconocer a cada una de las instituciones, organismos y empresas que contribuyeron con su esfuerzo a la materialización de este regalo para los holguineros.
Una programación cultural permanente “aliñada” por restaurantes, bar-parrillada, álbum-café, pizzería y tienda de souvenir, son algunos de los servicios que prestará en lo adelante el Centro Cultural Bariay, que de una vez y por todas se sacudió el polvo y el abandono para convertirse en espacio de lujo en la Ciudad de los Parques.
La reconocida agrupación Havana D´ Primera fue la encargada de estrenar el espacio con sendos conciertos que agruparon a cerca de dos mil holguineros. Al decir de Alexander Abreu, líder de la orquesta, “este es el lugar más bello de Cuba”.
La instalación, rectorada por la Egrem, Artex y el Fondo Cubano de Bienes Culturales, tiene capacidad para cuatro mil personas y como atractivo principal exhibe un escenario techado, de 25 metros de ancho, dos niveles y cuatro camerinos, cuenta con un sistema de audio con más de 30 kwatts de potencia, juego de luces inteligentes y efectos de láser de gran alcance, para la presentación de grandes y pequeños formatos musicales y danzarios.
El Bariay abrirá sus puertas de martes a domingo desde las 12 del día hasta las dos de la madrugada y el valor de la entrada -que excluye el consumo de los productos gastronómicos ofertados-, estará en correspondencia con la propuesta cultural del día.
En la inversión, que ascendió los tres millones de pesos, fueron ejecutores el Micons, la Empresa Constructora del Poder Popular (Ecopp), Umbrales, así como cooperativas de la construcción y trabajadores por cuenta propia, entre otras entidades encargadas de la decoración y ambientación del local.
Vale destacar que el proyecto de reanimación incluyó también a las instituciones del entorno como la Secundaria Básica Lidia Doce, el organopónico de igual nombre, las áreas deportivas cercanas, el vial de acceso y la red de alumbrado público.
