Yanisleydis Cruz, junto a sus alumnos. Foto: Ordey Díaz.Yanisleydis Cruz, junto a sus alumnos. Foto: Ordey Díaz.“Mi sueño era ser artista, verme actuando en un  escenario y que al final de la función todos me aplaudieran  y me ovacionaran; llegar a ser  como una de esas actrices famosas que la gente quiere y respeta por su profesionalidad.

“Pero parece que el fatalismo geográfico me jugó una mala pasada, aquí, a diferencia de las grandes ciudades, no hay muchas opciones para encaminarse en el mundo de la actuación, sin embargo encontré una  forma, gracias a los programas de la Revolución creados por Fidel a raíz de la Batalla de Ideas”, así confiesa la joven Yanisleydis Cruz Batista, instructora de arte en el Centro Escolar Rigoberto Mora de Buenaventura.

“En todas las provincias se crearon escuelas para la formación de instructores de arte que luego de preparados laborarían en el sistema educacional. En noveno grado me presenté a la prueba de ingreso, la aprobé y luego de cinco años  me formé como tal.

“Escogí la manifestación de teatro por aquel sueño de actuar; desde niña dramatizaba en matutinos y actividades escolares. Hoy me siento realizada con mis talleres de creación.”

El instructor  tiene como misión   impartir  talleres de apreciación y creación con el fin de convertir las escuelas en los palacios de pioneros de la comunidad trasformando su entorno socio-cultural y creando un estilo propio donde se integre lo artístico, lo humano y lo patriótico.

A Yanisleydis Cruz Batista la vemos siempre rodeada de niños, ya ha creado su pequeño grupo de teatro infantil y, además de la escuela, muestra su obra en instituciones culturales y otros espacios  públicos. Esto es  una pequeña colmena de abejas donde a diferencia de ellas no hay holgazanes ni reinas, son abejitas laboriosas e incansables.

“A lo mejor no seré la gran artista que soñé, verme en la televisión, en los grandes teatros, pero convertirme en instructora de arte es lo mejor que me ha pasado en la vida, me siento realizada. Doy gracias a la vida, y a Fidel por esta idea”, confesó finalmente Cruz Batista.