En el fin de año, algunos calixteños prefieren reunirse en familia alrededor del puerco asado, el congrí y la yuca con mojo.
Otros también cumplen rituales que deben “traer más suerte, dinero, salud y amor”: una moneda en el zapato o un billete en el bolsillo durante la cena del 31 de diciembre, estrenar ropa nueva o pasearse con una maleta por el barrio que ofrece suerte para poder viajar.
Las guirnaldas en los arbolitos, el brindis a las doce de la noche y los abrazos compartidos para celebrar que “hemos llegado vivos a un nuevo año” hacen del último día de diciembre una fecha en la que se combinan la mística de las religiones y la cultura popular.
Un Fin de año: entre lechones y cubos de agua. Desde ya le invitamos a sumarse a nuestra Felicidad.
