yunia silvaFoto tomada del perfil de Facebook.El programa “Más Médicos para Brasil”, además de su impacto en la salud de las familias más humildes y necesitadas en el gigante suramericano, movió sentimientos en el corazón de los profesionales de la medicina cubana.

“Fue muy difícil cuando conocimos la decisión de Cuba de no coparticipar más en este programa, pero realmente era esa la postura que debíamos asumir ante los intentos de Bolsonaro de desacreditar a los galenos cubanos”, asegura la Doctora Yunia Silva Marrero quien tuvo el privilegio de prestar servicios, por cerca de 2 años, en el municipio de Campos Belos en el estado de Goiás.

“Se dividieron dos sentimientos muy fuertes, precisa Silva Marrero, primero la felicidad de regresar a la patria con la familia y el segundo de dejar a los pacientes que por vez primera recibían servicios de salud en su propia comunidad. Días de muchas emociones, llanto y muestras de eterna gratitud que guardamos con mucho cariño”.

“Experiencias hay muchas, pero recuerdo de manera especial a un paciente de 22 años ansioso, muy delgado que lo trataban como un paciente psiquíatrico y al examinarlo físicamente nos percatamos que el motivo de su malestar era por una enfermedad de la tiroides, tuvimos que esperar algunos meses para la realización de los exámenes complementarios porque estos debían realizarse en una clínica particular y el joven no tenía con qué sufragar el costo, luego precisaba de un tratamiento por un especialista en Endocrinología y el se me tiró a llorar para que le pusiera yo el tratamiento porque no tenía para pagar, me eché a llorar junto con él. Una situación muy triste donde pone al desnudo la realidad capitalista, y sí tenía solución y de hecho la tuvo gracias a Más Médicos”, comenta emocionada la doctora calixteña.

Emocionada por su arribo a la Patria, Yunia agradece la posibilidad de ser una profesional formada en Cuba, terruño al que ama y defenderá por siempre.

“La misión en Brasil fue una experiencia muy linda que te hace crecer profesionalmente, conocí una realidad totalmente diferente a la que estamos acostumbrados en nuestro país: la gente pobre en el Capitalismo, esos que no tienen acceso a servicio alguno porque no tienen dinero para pagarlo. Ahí es donde uno se da cuenta de la grandeza que tenemos en Cuba y la que hay que defender a cualquier precio”.