Ante el irreversible envejecimiento poblacional que enfrenta la provincia de Holguín en la actualidad se hace necesario aumentar el número de nacimientos.
Si se toma en cuenta que durante el pasado año la tasa de natalidad descendió, al alcanzarse la cifra de 10.3 por cada mil habitantes de la población general, más baja en comparación con la de 10.9 obtenida en el 2015.
Según datos ofrecidos por Olga Narbona, coordinadora del Programa de Atención Materno Infantil: “Se ha comprobado que existe un comportamiento desfavorable hacia la terminación voluntaria del embarazo, pues el pasado año se realizaron casi seis mil regulaciones menstruales y alrededor de tres mil legrados, lo cual implica que si se lograra disminuir la realización de este tipo de interrupción habría un impacto favorable sobre la natalidad”.
Además las instancias de salud correspondientes se han propuesto realizar una campaña acerca de la disminución del aborto destinada a toda mujer que tenga las condiciones biológicas para lograr un embarazo feliz.
La natalidad es un indicador complejo que demanda la máxima atención de las autoridades de salud, por ello el Programa Materno Infantil busca estrategias comunicativas para lograr mayor cantidad de nacimientos.
Si bien en el país se ha avanzado en la estimulación de la natalidad con el otorgamiento de nuevos beneficios para la maternidad, estos esfuerzos resultan insuficientes.
Cuestiones como la necesidad de vivienda propia en los matrimonios jóvenes, el aplazamiento del parto para elegir planes y prioridades asociadas con la vida profesional o la emigración de las mujeres en plena edad reproductiva inciden directamente en el decrecimiento de la natalidad en Cuba.
Para cambiar el panorama demográfico en Holguín se deberá garantizar el reemplazo poblacional, para el cual se necesita que al menos cada mujer en edad fértil tenga una hija que la sustituya, acción paliativa que contribuye a suplir en lo inmediato las necesidades contemporáneas.