Fotos: Artemio Leyva.Fotos: Artemio Leyva.Los beneficios que ofrece la participación del trabajo creador en la práctica agroecológica resultaron suficientes para que  Florentino Aldaya Martínez, campesino de la Cooperativa de Créditos y Servicio Pedro Rogena Camayd, exhiba con orgullo los resultados productivos de la finca La Victoria, ubicada en las inmediaciones del barrio de Los Moscones, perteneciente al municipio holguinero de Calixto García.

“Esta finca abarca una superficie de cerca de tres hectáreas, propiedad de mi abuela que hacía poco más de 20 años se encontraba subutilizada, la cual me concedió en administración. En su área en vez de cultivos, crecían malezas y hierbas indeseables, en tanto alrededor de las cercas perimetrales por la acción de las aves crecían árboles de varias especies no maderables, convirtiéndose en una barrera que impedía la entrada de los rayos del sol”, así describe Aldaya Martínez la situación agroproductiva de sus predios.

“Demoler las vetustas y aisladas plantas de plátano burro y preparar el suelo resultó asunto de pocos días para lo cual incorporó a su hijo y otros familiares cercanos. Todo fue transformándose, al ritmo que le permitía el trabajo conjunto. Las hojas y las hierbas secas fueron ubicadas en un sitio apropiado que al paso del tiempo se incorporarían al suelo como fertilizante orgánico, en tanto los tallos y hojas verdes resultaron trasladados al área de pastoreo como alimento animal, todo lo que demandó de largas y agotadoras jornadas”, según relató el laborioso labriego al explicar los pasos seguidos luego de realizar un diagnóstico de los problemas encontrados en esa finca.

“Los suelos estaban prácticamente vírgenes, aun así hacia algunas parte donde entendí era necesario, trasporté estiércol vacuno en descomposición con el propósito de enriquecer la fauna microbiana del suelo, necesaria para la descomposición de los nutrientes que alimentan los cultivos. En estas circunstancias era necesario emprender de inmediato la siembra de cultivos de ciclos cortos de cosecha, planteé en la campaña de primavera fríjol caupí, maní, maíz y forrajes para el ganado en medio de un clima hostil caracterizado por escasas y aisladas lluvias. Algunos me veían aplicando humus de lombriz foliar y fitomás y me tildaban de loco, sin embargo al llegar la cosecha tripliqué los rendimientos a los alcanzados en fincas colindantes.

Sembrado de maní.Sembrado de maní.“Al realizar el computó de gastos e ingresos al término de la primera cosecha luego de reintegrar al Banco de Créditos y Comercio el préstamo concedido para la compra de una yunta de buey, las ventas de los productos agrícolas, de leche y de leña aportaron una ganancias cercana a los 8 mil pesos, lo cual contribuyó a mejor el nivel de vida de la familia con la adquisición de equipos electrodomésticos, nuevas prendas de vestir y otros artículos del hogar”, destacó este calixteño abanderado de la ciencia y la técnica..

Ahora con la apertura de la campaña de siembra de frío crecen vigorosas nuevas plantaciones de boniato, yuca, maní, fríjol, maíz, calabaza y forrajes para el alimento de los bovinos, de cuyas cosechas quedarán una parte para alimentar las crías de cerdos y las aves de corral.

La experiencia de Florentino Aldaya Martínez demuestra de que la tierra produce en tanto el hombre que la trabaja sea capaz de ofrecer el mejor manejo a través del empleo de las técnicas agroecológicas, resultados que le validó la categoría de Destacado en el Forum de Ciencia y Técnica Provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y la posibilidad de presentar su ponencia en el evento nacional que sesiona por esto días en La Habana.