La provincia de Holguín no está exenta de sufrir un terremoto de gran magnitud, por ello no se puede ignorar esta posibilidad real. De hecho, el estar situada en un límite de placa tectónica, la convierte en un territorio con alto riesgo sísmico.
Una prueba más de tal verdad, fue el evento registrado el jueves último a las 8:27 am, apenas unas horas antes de que en la provincia se realizara un acercamiento científico a este relevante tema que concita la atención de muchísimos cubanos.
Para entonces se conocía que la Red de Estaciones del Servicio Sismológico Nacional registró un sismo perceptible, localizado en las coordenadas 20,63 de latitud Norte y los 75.42 de longitud Oeste, a 14 Km al Oeste de Nicaro y a 27 km al Oeste de Pinares de Mayarí, con profundidad de 5.1 km y magnitud de 2.5 en la escala Richter, con perceptibilidad en Pinares de Mayarí y sin daños humanos ni materiales.
Pero también existieron reportes de perceptibilidad sísmica en Moa y Cueto, después del 17 de enero pasado.
Por eso, el análisis de La sismicidad de la Región Oriental y los fenómenos geodinámicos inducidos, tuvo un particular significado para los especialistas e invitados asistentes.
El evento, conducido por los DrC. Enrique Arango Arias, vicedirector técnico del Centro Nacional Sismológico (Cenais) y Rafael Guardado Lacaba, profesor Titular y Consultante del Departamento de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico Doctor Antonio Núñez Jiménez, de Moa, permitió visualizar el riesgo potencial presente aún para el Oriente del país, especialmente Santiago de Cuba.
Arango Arias ofreció una amplia y detallada explicación de los eventos sísmicos que están ocurriendo en la actualidad en el territorio de Cuba oriental, mientras el profesor Rafael Guardado fundamentó los problemas relacionados con el riesgo y la vulnerabilidad sísmica, y los de percepción del riesgo ante este tipo de evento.
En el debate, se razonó la necesidad de ofrecer capacitación a la población holguinera en torno a los diferentes riesgos geológicos y climáticos, pero con particular mirada en los movimientos anómalos de la corteza terrestre o sismos.
Guardado señaló que está en marcha el Programa Nacional de Sismología. Desarrollo de Investigaciones Sismológicas Aplicadas, conocido por DISA, el cual contiene un sistema de capacitación para las provincias orientales, en el que intervienen de manera relevante la Universidad de Moa y el Cenais, dirigido a afrontar las demandas de este desafío.
Quiso la casualidad que, hace breves días, conversara sobre este particular con el Doctor Guardado Lacaba, focalizando el tema en Moa y la provincia en general, particularmente Gibara, donde aún una de las paredes del Museo de Historia Natural conserva la huella (rajaduras) del terremoto de 1914, de poco más de 6 grados Richter.
Guardado razonó sobre lo que significa vivir en un habitad en riesgos, y apuntó que los sismos siempre existieron y existirán.
Recordó como, recientemente en Chile, ocurrió un terremoto de 8,4 grados Richter y no hubo que lamentar grandes pérdidas de vidas humanas ni materiales, al existir cultura de esos sucesos.
Por ello convocaba a la población holguinera a elevar su percepción del riesgo, a sedimentar una cultura con conocimientos en la materia, que le permitan saber como actuar antes, durante y después del terremoto.
