Árboles plantados para el fomento de un bosque en la finca de un agricultor calixteño. Foto: Díaz Grass.El análisis del contenido de las acciones de trabajo que definen la ejecución del proyecto del Fondo Mundial para el Medio Ambiente en los próximos tres meses, constituyó el objetivo principal del intercambio efectuado con actores y beneficiarios de la recuperación de la biodiversidad de la cuenca del Río La Rioja.
El proyecto incluye a tres cooperativas agropecuarias, cuya misión principal es la producción ganadera y de otros renglones agrícolas, incluyendo el arroz que tiene sus bases en la cooperación de Viet Nam con Cuba para el cultivo popular de ese cereal.
El Msc. Sebastián Sayas Infante, coordinador del proyecto por el Ministerio de Educación Superior, explicó a este Sitio Web que el Fondo Mundial del Medio Ambiente accedió al financiamiento de tecnologías para la diversificación de la producción de medios biológicos con el propósito de evitar la contaminación de la cuenca por el uso indiscriminado de productos químicos e incluye, entre otros objetivos, la recuperación del suelo, la fauna autóctona y la flora dañada por la tala de los árboles que cubrían la franja hidroreguladora del río.
“El financiamiento para la recuperación de la biodiversidad de La Rioja, incluida en la cuenca hidrográfica del Río Cauto, propiciará la adquisición de instrumentales de laboratorios para la producción de biopesticidas y biofertilizantes, así como insumos que posibilitan la cría de aves, caprinos, ovinos y bovinos, así como otras especies de animales que en algún momento fueron desarrolladas en las comunidades de Los Itabos y San Ramón, pertenecientes al municipio holguinero de Calixto García”, indicó Sayas Infante.
La Cooperativa Agropecuaria Guillermón Moncada es la mayor beneficiaria de este proyecto, cuya agricultura ha sido favorecida habitualmente por el riego que proporciona el agua del río y, en especial, el cultivo del arroz. Además ha servido como fuente de alimentación del ganado bovino lo que demuestra que sin el servicio que ofrece esa cuenca no será posible una agricultura sostenible en esa entidad.
Ernesto Acosta Leyva, presidente de la cooperativa, lo confirma cuando refiere el impacto de la sequía que afecta el territorio: “Hace más de seis meses que no llueve, el río perdió totalmente su caudal y no pudimos asumir la campaña de siembra de arroz de frío, estamos en espera de la lluvias para plantar los cultivos varios, mientras al ganado tenemos que transportarle agua en cisternas desde unos diez kilómetros, gasto adicional que afecta la solvencia de nuestra entidad”.
A partir de ahora y de forma sistemática será evaluada la responsabilidad que tienen cada uno de los actores de este proyecto medioambiental en interés de aprovechar al máximo las potencialidades de la comunidad para modificar a corto, mediano y largo plazos las causas de los trastornos que padece el clima, camino que define una eficiente gestión de estos planes de desarrollo local.
