Fotos: Díaz GrassEn poco más de una hectárea de terreno Jorge Luis Mora Hernández tiene plantada una increíble cantidad de matas de mango, guanábana, guano cana, café robusto brasileño y arábigo rojo, marañón, limón criollo y persa, mandarina, naranja agria y dulce, fruta bomba, ñame, aguacate, coco, piña, muchas de ellas en producción, y se añaden algunas maderables como la bijagua.
La huerta está situada en el barrio de Domínguez, Consejo Popular de La Jíquima, y es atendida en tiempo extra por este profesor de historia y marxismo que trabaja en el centro mixto “Rafael Cruz Pérez” cercano a su vivienda.
Su suegro Miguel Pupo y el profesor Osmani Velázquez colaboran en el empeño de hacer producir la tierra. La solidaridad se entrelaza entre estos profesores. Osmani desarrolla la ganadería, y Mora Hernández impulsa la agricultura.
“Lo que sí puede estar seguro, afirma Jorge Luis, es que mientras halla espacio para la siembra y la diversificación de los cultivos, ahí estaré con mis aperos de labranza y la voluntad de obtener producciones para beneficio de mi familia, del pueblo y de mis vecinos”.

