El 12 de agosto de 1933 fue testigo del fin de la dictadura impuesta en Cuba por Gerardo Machado. Atrás quedaban ocho años de represión extrema contra el pueblo y un país golpeado duramente por el saqueo de sus riquezas, y los efectos profundos de la crisis capitalista de entonces.
Frank País García es un hijo digno de su Patria que ni la muerte pudo borrar la heroicidad de un cubano que se entregó por completo a la causa de su pueblo.