Existen hombres y mujeres cuyo influjo por la vida trasciende cualquier calificativo. Es así que a nuestro paso conocemos de seres excepcionales que estimulan a pueblos enteros a seguir su mismo ideal. Tal es el caso de Rubén Martínez Villena, el poeta de la Pupila Insomne y el dirigente del Partido Comunista de Cuba en la huelga general que tumbó a Machado, en agosto de 1933.
Hace 90 años caía abatido en una calle de México Julio Antonio Mella, líder del estudiantado universitario y comunista comprometido con la defensa de los ideales del pueblo cubano.
Hombre humilde, maestro de cuerpo entero era Conrado Benítez García. Apenas un adolescente, estaba en las filas de la vanguardia para llevar luz a los sitios más intrincados de la geografía cubana. Había que cumplir con el deber, la Patria convocaba y gente pura como él no dudaría en marchar a las montañas del Escambray.