Toda Cuba rinde homenaje hoy a Maceo y Che, dos hombres que, nacidos un 14 de junio pero en épocas distintas, constituirán siempre paradigmas de entereza y bravura para nuestro pueblo.
Antonio Maceo y Grajales, el Titán de Bronce, nació en 1845 en Santiago de Cuba, y Ernesto Guevara de la Serna, el Guerrillero Heroico, en Rosario, Argentina, en 1928.
?La defensa de lo que constituye hoy una de las conquistas más importantes de la Revolución: la tranquilidad ciudadana, resulta el motivo principal de cada uno de mis actos en el barrio de Las Calabazas, perteneciente al holguinero municipio de Calixto García, donde laboro como jefe de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria?.
Así se manifestó el capitán Roberto Arias Pupo, ascendido al grado de Mayor, en ocasión del aniversario 50 de la fundación del Ministerio del Interior (MININT), celebrado en el municipio de Calixto García en un acto de homenaje a los combatientes de esa institución.
Conmemorar el centenario del natalicio de hombres cuya impronta se renueva con el paso de los años es un suceso que casi siempre nos motiva a reflexionar sobre su memoria. Ocurre así con Lázaro Peña González, quien nació hace 100 años, un 29 de mayo, en el barrio de Los Sitios, en La Habana.
Lázaro, descendiente de una familia de tez mestiza, desde niño se vio obligado a renunciar a la escuela y a los placeres infantiles para ganarse el pan en una tabaquería. Adolescente aún, ingresó en las filas del clandestino Partido Comunista a finales de 1929.
?Cuba no tiene más camino que conquistar su redención, arrancándosela a España por la fuerza de las armas?.
La voz clara y precisa del joven Ignacio Agramonte se levantó ante los intentos de traicionar a la naciente Revolución, que cobraba fuerza en el oriente del país. Fue ese su primer servicio extraordinario a la lucha por la independencia.
Este 11 de mayo se conmemoran 138 años de la desaparición física -amarga y dolorosa en la larga lucha del pueblo cubano- de quien el Apóstol llamara ?diamante con alma de beso?.