Calixto García, el patriota holguinero

Mayor General Calixto García, patriota holguinero.Mayor General Calixto García, patriota holguinero.El Mayor General Calixto García Íñiguez es el patriota que simboliza a Holguín. General de las Tres Guerras de Independencia con la estrella de la dignidad en la frente.

Nació el 4 de agosto de 1839 en la ciudad de Holguín, en el seno de una familia vinculada al comercio y la agricultura de la zona y de ideas avanzadas.

Aún niño se traslada con su madre y una parte de la familia hacia Jiguaní, en el centro de la provincia de Oriente, pero nunca pierde el vínculo con su ciudad natal.


Al iniciarse en 1866 el movimiento conspirativo, que tendría su centro en las Logias, Calixto se destaca y convierte en un excelente enlace del movimiento revolucionario bayamés con el holguinero.

Cuando el 10 de octubre de 1868 Carlos Manuel de Céspedes da el grito de guerra en La Demajagua, Calixto se encontraba en Holguín, en tareas propias de la revolución, y de inmediato se traslada a Jiguaní para, con numerosos seguidores, secundar el levantamiento armado.

Desde los primeros momentos de la contienda muestra inigualable arrojo y alto grado de disciplina. Así, en 1869 es ascendido a General de Brigada, y tres años después a Mayor General. En 1873 es designado Jefe del Departamento Oriental.

En agosto de 1874, al conocer que en la zona de Manzanillo se llevaban a cabo determinadas conversaciones que no se basaban en la independencia total de Cuba y la abolición de la esclavitud, se dirigió de inmediato al lugar, para esclarecer la situación.

Estando en estos menesteres, el 6 de septiembre es sorprendido por tropas enemigas en San Antonio de Baja, y antes de caer en manos de ellas prefiere quitarse la vida. Se da un tiro bajo la barbilla que le sale por la frente.

Herido es hecho prisionero y trasladado por los españoles. Es curado y luego deportado a España, donde permanece, en Pamplona, arrestado hasta la Paz del Zanjón.


Al ser puesto en libertad se traslada a los Estados Unidos. Allí, crea y encabeza el Comité Revolucionario Cubano de Nueva York, para intentar un nuevo movimiento libertador.

Este movimiento insurreccional conocido como la Guerra Chiquita se inició en 1879, en San Lorenzo de la Rioja, cerca de la ciudad de Holguín, pero fracasó por iguales causas que la Guerra Grande o de los Diez Años, además por la propaganda española y la intervención contrarrevolucionaria del Partido Liberal.

Con extraordinario esfuerzo Calixto García había logrado desembarcar al sur de Oriente, y al final es apresado y deportado nuevamente.

En España aprovecha el tiempo de encarcelamiento y llega a alcanzar profundos conocimientos de las artes, filosofía, derecho e idioma francés.

Desde la Península sigue con interés la labor de organización que despliega su amigo José Martí para la Guerra Necesaria. Tan pronto comienza esta en 1895, decide escapar de España para brindarle todo su apoyo e incorporarse a la contienda.

Llega de nuevo a Estados Unidos y desde allí intenta llegar a la manigua redentora. La primera vez la expedición que venía en el vapor Hawkins naufraga y es capturada por las autoridades norteamericanas. Organiza otra, esta vez en el barco Bermuda, y puede desembarcar por Maravedí, Baracoa, el 24 de marzo de 1896.

Tan pronto pisó suelo cubano se le encomendó la jefatura del Departamento Oriental y, una vez más, demostró sus dotes de estratega militar: tomó poblaciones fuertemente guarnecidas por los españoles, como Guáimaro, Guisa y Victoria de Las Tunas. Fue el primero en emplear la artillería en la guerra de Cuba.

Tras la muerte de Antonio Maceo, ocupa el puesto de Lugarteniente General del Ejército Libertador, bajo el mando directo de Máximo Gómez.

En 1898, los Estados Unidos intervienen en la contienda de Cuba contra España. Se decide atacar a Santiago de Cuba, el más importante enclave militar en Oriente. El desembarco de las tropas norteamericanas y la batalla por la toma de Santiago, no hubieran sido posible sin la participación decisiva de las tropas comandadas por Calixto.

Después de la capitulación de España, se produjo el hecho más indigno de las tropas norteamericanas. Lo protagonizó el General William Shaffter, quien no permitió al General Calixto García y sus hombres entrar en Santiago de Cuba. Pero, el hombre de la estrella en la frente, dejó por escrito su airada protesta y su inconformidad con la intervención.

Calixto decidió trasladarse a la zona norte de Oriente para continuar la contienda. Es así que en Aguas Claras y Auras se enfrenta de manera victoriosa al General español Agustín Luque, quien movía sus fuerzas de Holguín a Gibara.

A Calixto García le cupo el honor de ser el último en enfrentarse a las tropas españolas. Luego, por órdenes expresas de la Asamblea de Representantes de Santa Cruz del Sur, viaja a los Estados Unidos y allí le sorprendió la muerte el 11 de diciembre de 1898.

Sus restos fueron trasladados a La Habana en febrero de 1899, y enterrados en el Cementerio de Colón. No es hasta 1980 que se le hace un entierro realmente cubano, como pidió su madre, doña Lucía Íñiguez. Sus restos reposan en el Mausoleo en la Plaza de la Revolución Calixto García Íñiguez, en la ciudad de Holguín.

Calixto García, patriota holguinero

Por Tele Cristal

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