Chicho Marrero, un apasionado del Órgano oriental. Foto: Lisandra Cardoso.Buenaventura, en el municipio Calixto García, provincia Holguín, volverá a ser sede, del 23 al 25 de octubre, de una fiesta campesina que une a familias portadoras de la tradición musical del órgano oriental, la que tiene a Manzanillo como espacio fecundo, seguido por otros pueblos de las provincias de Granma, Holguín y Las Tunas.
Así la tierra de las familias Ricardo, Marrero y Ajo, celebra por XV ocasión un festival que une la obra artesanal de carpinteros y el empirismo musical de ejecutantes, que marcan el triángulo de fabricantes, arreglistas, afinadores e intérpretes del órgano oriental.
La fiesta anual José Ajo, junto a la de Niquero, en la provincia Granma, demuestra con el festival viajero, competencias de baile, de intérpretes, y de manigueteros, junto al encuentro teórico, la valía de esta rara avis dentro del panorama de la música tradicional cubana.
Celebración que contará en el Conuco Pepe Ajo, con especialistas de varias instituciones de sistema nacional de la cultura, que arman la propuesta de ubicar al órgano oriental como patrimonio tangible, teniendo en cuenta su trayectoria de 165 años en la Isla, luego de ser importado por emigrados franceses, que fundaron Cienfuegos.
El instrumento-orquesta, que es hoy el electromecánico órgano oriental, luego de un proceso de transculturación y con el aporte de la percusión cubana, tiene en los bailes de Yara, Niquero, Pilón, Bayamo, Manzanillo, Santa María y Buenaventura, entre otros, una fiesta con el lechón en la púa, una fiesta guajira al son del órgano.