El Comandante Delio Gómez, Jefe del IV Frente, en la inuguración del Museo Central en Mir, el 4 de noviembre de 2008. Foto: Amauris Betancourt (archivo)Haber sido Mir el primer poblado del llano liberado por tropas del Ejército Rebelde el 31 de marzo de 1958 y donde nació la heroína Lidia Doce, mensajera especial del Che Guevara, determinó la inauguración allí de un Complejo Histórico que atesora la memoria gráfica del 4to. Frente Simón Bolívar, constituido el 4 de noviembre de 1958 por orden del Comandante en Jefe Fidel Castro, como parte de su estrategia militar para la victoria definitiva contra el Ejército de la tiranía.
En esa fecha de 2008, con la celebración del aniversario 50 de ese frente del Ejército Rebelde, Mir recibió muchos retoques constructivos y quedaron inaugurados, el monumento erigido al Libertador de América y un obelisco que perpetúa la memoria del combatiente Wilfredo Peña Cabrera (caído durante la toma del poblado), el Museo Central y una biblioteca con más de cien títulos.
Ese pobladito rural, fundado el primero de agosto de 1936 a unos 46 kilómetros de la ciudad de Holguín, habitado por unas tres mil personas en su centro histórico, se dio a conocer primero por el cruce y parada de trenes de pasajeros y carga. Da nombre a un Consejo Popular del municipio Calixto García y cuenta con 11 circunscripciones, casi siete mil habitantes, 46 entidades e instituciones (incluyen siete escuelas primarias y una secundaria básica urbana mixta), y más de dos mil viviendas.
El IV Frente
Relata Rafael Cartaya Hernández, uno de sus fundadores, que el IV Frente Simón Bolívar respondió a la estrategia de Fidel de llevar la guerra al llano para "agilizar la caída del tirano Fulgencio Batista, una vez derrotadas las operaciones enemigas de la denominada Ofensiva de Verano iniciada el 24 de mayo de 1958, con la que el Ejército pretendía acabar con las fuerzas rebeldes en plena Sierra Maestra".
Pero "bastaron 76 días, período en el que se libraron seis batallas y más de 30 combates, para acabar con dicha ofensiva, pues Fidel sabía muy bien que de extenderse la lucha podía originarse la intervención norteamericana, como ocurrió al final de la Guerra de Independencia cuando los yanquis se apoderaron de la victoria mambisa, tras 30 años de duro batallar y sacrificios en los campos de Cuba".
Fidel solicitó el envío de hombres desde diferentes sitios de Oriente y Camagüey para crear las nuevas columnas. "Yo, con otros 14 compañeros que salimos de Camagüey, nos unimos en Cauto el Paso a la fuerza del entonces Capitán Camilo Cienfuegos, quien fungía como jefe militar del triángulo Bayamo- Manzanillo-Victoria de las Tunas. Ambas fuerzas subieron juntas a la Sierra Maestra".
Fidel crea entonces las columnas número 12 Simón Bolívar, a cargo del Comandante Eduardo (Lalo) Sardiñas, que operó desde el mes de octubre en los llanos de Victoria de las Tunas hasta los límites con Camagüey; y la número 14, Juan Manuel Márquez, dirigida por el Capitán Orlando Lara Batista, para los territorios que hoy ocupan las provincias de Holguín y Granma. Ambas se subordinaban directamente al comandante en Jefe en la Sierra Maestra.
"Yo integré el primer pelotón (especial) de la Columna 14, que contaba con 36 compañeros, con el Teniente Oscar Orozco Filtres al frente, cuya misión era organizar y preparar a los pequeños grupos que operaban de forma aislada en Gibara".
Días después, en busca de mayor organicidad y efectividad de las misiones, se decide unir ambas columnas, más la número 32 José Antonio Echeverría que dirigía el Comandante Delio Gómez Ochoa, para formar el Cuarto Frente ´Simón Bolívar´, para el cual fue designado por Fidel como su jefe.
Precisa Cartaya Hernández que las fuerzas del IV Frente no dieron descanso al enemigo en estas llanuras, pues le impidieron los accesos por ferrocarril y carreteras; les cortaron los servicios de electricidad, telefonía y agua; libraron combates en La Guanábana, Los Güiros, La Entrada y Juan Cantares; atacaron los pequeños puestos militares, así como los poblados de San Germán, Gibara. Jobabo, Buenaventura; el 25 a Puerto Padre, el 28 comienzan el sitio de Holguín, el 29 asaltan posiciones en Gibara y el 31 inician el sitio de Victoria de las Tunas.
La capacidad y preparación de los oficiales y el nivel de organización militar de las tropas dieron lugar a esa cadena de victorias, cuyos resultado se debieron también a la combinación de la vida guerrillera rural con la clandestina en la ciudad, la cooperación entre columnas, la vinculación con la población y un eficiente sistema de comunicaciones.
A este Frente guerrillero pertenecieron cuatro valerosas mujeres procedentes del pelotón de "las Marianas", llegadas de la Sierra Maestra (Lilia Rielo Rodríguez, Edenis Tamayo, la Teniente Isabel Rielo y Teté Puebla, la única integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) que ostenta hoy los grados de General de Brigada.
Precisamente, Teté Puebla e Isabel Rielo Rodríguez, participaron junto al Comandante Delio Gómez Ochoa, en la inauguración del Complejo Histórico de Mir, el 4 de noviembre de 2008, en ocasión del aniversario 50 de la constitución del IV Frente.
Precisamente hoy, cinco años después de aquella memorable cita con la historia, vuelven a reencontrarse en el poblado de Mir, combatientes de la Revolución Cubana, estudiantes, trabajadores y campesinos, para rememorar el surgimiento de aquel IV Frente que se convirtió en una verdadera pesadilla para las fuerzas batistianas.
