El Comandante Delio Gómez, Jefe del Cuarto Frente, en la inauguración del Museo, en noviembre de 2008. Foto: Amauris BetancourtLa creación del Museo Cuarto Frente Simón Bolívar, en Mir, primer poblado tomado en el llano por el Ejercito Rebelde, se integra como parte de un conjunto escultórico y de rescate del patrimonio arquitectónico de esa localidad que vincula sus orígenes al paso del ferrocarril hace más de un siglo.
Las salas expositivas del museo atesoran valiosos testimonios de las acciones combativas de ese frente guerrillero, fundado en 1958 en la región centro-norte de las actuales provincias de Holguín, Granma y Las Tunas, que lideró el Comandante Delio Gómez Ochoa.
“El museo es una importante institución cultural que durante los meses del verano se integra a favor de la instrucción de los niños y jóvenes, a través de visitas programadas y actividades de extensión, en las que los testimonios de sus combatientes ofrecen interesantes memorias de las acciones combativas efectuadas por consolidar la victoria revolucionaria en el llano”, indicó Ana María Peña Rodríguez, directora de la instalación cultural.
El programa de trabajo del museo está integrado a otras instituciones de esa localidad como el combinado deportivo y la casa de cultura para contribuir a la recreación durante los meses de julio y agosto, en los que una mayoría de la población infantil y juvenil se encuentra de vacaciones.
Agrega Ana María que “el programa le ofrece continuidad a la formación de valores, vinculados a los relatos de los combatientes del frente guerrillero que encuentran en el museo el lugar para revivir la historia patria”.
Durante el verano se revitaliza el espacio Noche de las Columnas, en la que se realizan presentaciones de libros relacionados con las memorias del Cuarto Frente, en un empeño por contribuir a identificar a la comunidad con la historia local y desarrollar el hábito por la lectura.
Ana María Peña Rodríguez, directora del Museo Cuarto Frente Simón Bolívar, ratificó que la institución seguirá trabajando para conservar y ampliar el patrimonio del frente guerrillero a favor del conocimiento de la historia, como fuente principal de las virtudes que se desean formar en las nuevas generaciones.