El 22 de agosto constituye un motivo de orgullo y compromiso para los que trabajan y aman la radio en Cuba. Ese día martes, pero de 1922, surcó el éter la primera emisora de Cuba con las siglas 2LC, fundada por el músico Luis Casas Romero, creador del género criolla, el mismo que siendo un adolescente se fue a la manigua redentora.

 

 

Crónicas de la época señalan que esa noche el propio Casas Romero dio la hora en punto tras el cañonazo de las 9 y acto seguido ofreció el estado del tiempo que había ido a buscar al Observatorio Nacional. Y dicen más: cuentan que a partir de ese día todas las noches, poco antes de las 9, el propio maestro tocaba una señal de atención con una corneta de juguete y luego daba unos golpecitos rítmicos en el metal del instrumento a manera de tic tac para mantener la señal y decir:"Son las  nueve en punto?.

 

88 años después, la radio se ha expandido por toda Cuba y está en las grandes ciudades y en los poblados más intrincados.

 

Es compañera de insomnes y viajera permanente por nuestras carreteras. Su señal traspasa los mares con lo mejor de la cultura cubana y universal, al tiempo que trae a sus oyentes el mensaje de los miles de cubanos que por el mundo de los pobres enseñan a leer y cuidan de su salud.

 

Emplea para ello sus cuatro componentes esenciales que son la voz, la música, los efectos sonoros y el silencio.

 

La radio es un producto legítimo del pueblo de cuyas entrañas nació un día y como él, se defiende de constantes agresiones, movida por el ejemplo que aquel 22 de agosto de 1922 nos legara Luis Casas Romero, por cuya sangre corrió, en apretado abrazo, la musa inspiradora y el patriotismo genuino.