Frank País.Hay hijos que como soles alumbran hasta después de muertos, para que la patria os contemple orgullosa y ocupen un sitio insustituible en el pedestal de los héroes y mártires de las presentes, pasadas y futuras generaciones de cubanos.
Con esa trascendental mirada de hombres con todo y para el bien de todos, jóvenes como Frank País y Raúl Pujol pasaron de la oralidad a la acción en el natal Santiago de Cuba, para regar con inteligencia y sagacidad el suelo fértil de la tierra.
Solo unos pocos años bastaron para que los integrantes del Movimiento 26 de Julio llenaran de gloria los años de existencia revolucionaria en las filas estudiantiles contra tiranos opresores del pueblo como Fulgencio Batista.
Sobrados méritos caben en la figura esbelta de Frank País, a quien en 1956 confiaran sin vacilación la responsabilidad de jefe nacional de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio, para que desde entonces junto a compañeros como Raúl Pujol, René Ramos Latour y otros abrazaran la causa de los pobres y ofrendaran la vida el 30 de julio 1957, fecha histórica que es rememorada por los cubanos dignos como el Día de los Mártires de la Revolución, para que la luz de los héroes alumbre por siempre a la patria.