Hay momentos trascendentales en la historia más reciente de nuestro municipio de Calixto García que ya forman parte del patrimonio local: las victorias de los Vaqueros del Oeste, la producción de un millón de quintales de viandas hortalizas y vegetales, y el centenario de vida musical de la familia de los Hermanos Ajo, destacan entre los mas trascendentales.
Sin embargo, hoy me quiero referir a un hecho que tuvo lugar el 12 de enero de 2002, hace 13 años, que movilizó a más de diez mil calixteños. La Tribuna Abierta de la Revolución, como parte de la batalla de ideas que se inició con el reclamo del niño Elián González.
Cada municipio de Cuba tuvo la oportunidad de mostrar al país y al mundo el potencial artístico de cada terruño, fuera aficionado o profesional. Como no recordar el tema La Lupe, que ante los ojos de su creador, el Comandante Juan Almeida, interpretó nuestro Órgano Oriental.
Las décimas de Daer Pozo, el baile campesino de Idelmar Cordero y sus aficionados, la interpretación del tema Un Largo Lagarto Verde por Adriana y Rafael, al dúo de las hermanas Yaima y Yurima que luego se convertirían en excelentes instructoras de arte.
En la oratoria, el ingeniero negro del barrio humilde de Copán quien agradeció a la Revolución por la oportunidad que le dio de realizarse profesionalmente. A la promotora cultural Ana Cristina Amador, a la Doctora Ernestina Ferrer, y al pionero Jorge Luis Moreira, que hoy está a punto de graduarse como periodista.
Desde los más intrincados parajes de nuestra geografía calixteña se movilizaron miles de compatriotas, entre ellos miles de estudiantes. Como no recordar también la espera de todos, ya en la plaza, de la llegada de Raúl y luego en la noche la repetición por la televisión.
La tribuna abierta de la Revolución en “Calixto García”, el 12 de enero de 2002, fue la séptima de las desarrolladas en la provincia de Holguín y la 87 de Cuba. Así está grabado en la bandera de papel que utilizó este periodista y que aún conserva como uno de sus más gratos recuerdos.
Los hechos históricos, sean lejanos o no en el tiempo, forman parte del patrimonio de un pueblo o nación. Nuestra Tribuna Abierta, sin dudas, también lo fue.