Hay hombres que perduran en la historia por sus valores, por sus virtudes ,por sus principios. Giustino Dicelmo, padre del joven italiano Fabio Dicelmo es uno de ellos.
Hoy recibimos con mucha consternación la noticia de su fallecimiento. Pero su valentía y coraje sin límites nos anima a sentirlo cada vez más vivo y apreciarlo en cada tribuna, con rostro de dolor pero con una firmeza inclaudicable capaz de mover el mundo cuando se trata de una causa justa.
Los calixteños tuvimos el privilegio de poder compartir con ese hombre excepcional, con ese amigo entrañable de Cuba que demostró cientos de veces, que sólo el amor vence a la muerte.
Perder a un hijo es uno de los mayores golpes que puede recibir un ser humano y Giustino vivió con ese dolor, porque perder a Fabio en las circunstancias en que sucedió fue doblemente terrible, De pronto aquella explosión le arrancó la vida a un inocente, a uno de sus hijos, a su hijo querido que lo acompañaba siempre en Cuba y que como él mismo expresara era su confianza y alegría.
Desde entonces vivió para hacer justicia, para denunciar ante el mundo el horrendo crimen que le arrancó de sus brazos a su querido Fabio , como ha sucedido con miles de víctimas del terrorismo en el mundo.
Pero esa convicción, y esa fortaleza de luchar por una causa justa le permitieron siempre levantar su voz y venir a lugares tan distantes, como Buenaventura, y sumarse a la lucha por la libertad de quienes, en los Estados Unidos, también luchaban contra los que asesinaron a Fabio.
Nos queda la satisfacción de que el pueblo calixteño distinguió a Giustino Di Celmo con un reconocimiento especial de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en el contexto de las actividades por el IX Coloquio Internacional por la Libertad de los Cinco, en el año 2013. De que recibiera una copia del libro “Fabio hijo de los trigales”, elegía dedicada a su hijo entrañable, del autor calixteño Daer Pozo Ramírez ,y de que compartiera también la presentación del libro El muchacho del Copacabana, de su autora Acela Caner Román.
Así rodeado de niños y compartiendo anécdotas de su hijo, Giustino Di Celmo, muy emocionado, trasmitió un mensaje de agradecimiento a Cuba y a su Revolución: y expresó: “Quisiera vivir otros cien años para decir, noche y día, Viva Cuba. Vivan todos los que luchan a favor de Los Cinco. Viva el pueblo cubano.”
Así le rccordaremos siempre Giustino como un cubano más .Reciba el respeto y el abrazo de millones de personas que al igual que usted, en el mundo son capaces de demostrar que el amor vence a la muerte.