Sobre Camilo dijo el Che: Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra… guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer.Sobre Camilo dijo el Che: Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra… guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer.Uno de los comandantes más queridos de la Revolución, no obstante vivir sólo unos meses después del triunfo del primero de enero de 1959, fue sin dudas, Camilo Cienfuegos Gorriarán.

De espontánea sonrisa, barba negrísima y sombrero alón, gozaba de la simpatía especial de los niños que ansiaban verlo de cerca, darles la mano y soñar un abrazo del admirado guerrillero.
Conocido como El Comandante del Pueblo, El Señor de la Vanguardia y el Héroe de Yaguajay, llegó a ser uno de los jefes principales del Ejército Rebelde.

Líder carismático y de gran arraigo popular, se caracterizó también por su sencillez, probada valentía y fidelidad sin límites a Fidel Castro. Sobre esto existe una anécdota que la ejemplifica: Después del triunfo de la revolución, Fidel y Camilo, los inseparables guerrilleros, acudían con regularidad a los encuentros de pelota, algunas veces como espectadores y otras como activos participantes.

En una ocasión en que ambos acudieron al estadio del Cerro para participar en un desafío que se desarrollaría esa noche, surgió la idea de que en las dos novenas jugaran los guerrilleros en una división que daría al juego mucha viveza.

Camilo, acariciando su amplia barba oía la proposición y mascaba fuertemente su tabaco, mientras exhalaba el humo con vigor. Cuando concluyeron de explicarle la idea, respondió como un rayo: “¿Qué integre una novena contra Fidel? ¡Qué va! ¡Contra Fidel yo no estoy ni en juego!”

Sobre Camilo dijo el Che: “Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra, y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa... Camilo era Camilo, señor de la vanguardia, guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer.”

Nació el 6 de febrero de 1932 en la barriada de Lawton, en la capital cubana. Era hijo de Ramón Cienfuegos Flores y Emilia Gorriarán Zaballa, dos humildes españoles, originarios de Pravia, Asturias, y de Castro Urdiales, Cantabria.

A partir de 1948 comenzó a involucrarse en la lucha política participando en las protestas populares contra el aumento de la tarifa de los ómnibus urbanos.

El 10 de marzo de 1952, al producirse el golpe de estado de Fulgencio Batista, con un grupo de jóvenes concurrió a la Universidad en busca de armas para enfrentar a la dictadura. En esa época establece amistad con otros revolucionarios que tendrían más tarde un destacado papel en los sucesos posteriores como Carlos Leijás, Israel Tápanes, Reinaldo Benítez y los hermanos Mario y José Fuentes.

En abril de 1953 con su amigo Rafael Sierra viajó a los Estados Unidos en busca de una mejor situación económica. Allí trabajó en varias ciudades como obrero y camarero. Vinculado a los emigrados latinoamericanos, participó en diversas manifestaciones y escribió para el periódico La voz de Cuba un crítico artículo contra Batista titulado Identificación Moral. En 1955 fue detenido en San Francisco por el departamento de inmigración, y finalmente deportado a México.

En ese país establece contacto con Fidel que en ese momento organizaba la fuerza revolucionaria en el exilio, adiestrando combatientes para la guerra de guerrillas con la que se iniciaría la Revolución Cubana. Camilo se sumó a los combatientes que abordaron el yate Granma rumbo a la Isla.

Durante el desembarco tienen enfrentamientos con fuerzas de Batista, y su demostrado valor le hace merecedor del grado de capitán del ejército rebelde.
En 1957 se integra como jefe de vanguardia a la columna guerrillera José Martí, comandada por Ernesto Che Guevara, a quien le unirá una profunda amistad.

En los numerosos combates que desde la Sierra Maestra se libraron, Camilo se destacó como un arrojado y valiente combatiente, cualidades que contribuirán a forjar su mito; en abril de 1958 el líder histórico de la Revolución Fidel Castro lo asciende a comandante.

Las columnas comandadas por Cienfuegos y el Che Guevara, extenderían las acciones militares desde Sierra Maestra hacia el occidente y el oriente del país. La propia columna de Cienfuegos sitiaría y lograría el control de la ciudad de Yaguajay, punto neural y decisivo para debilitar el poder militar de Batista.

Cuando triunfa la Revolución cubana en 1959, formó parte del alto mando revolucionario, combatiendo los levantamientos contrarrevolucionarios que surgieron en Cuba tras la caída de Batista, muchos de estos orquestados por el dictador en el exilio, y algunos subvencionados por el gobierno norteamericano.

Camilo Cienfuegos desapareció físicamente el 28 de octubre de 1959 cuando se trasladaba en una avioneta de Camagüey a La Habana, sin embargo, desde entonces el pueblo no lo deja morir, y cada aniversario del triste suceso, echa flores al mar en señal del amor y el respeto que le profesan los cubanos.