Calixto García, insigne patriota holguinero.Calixto García, insigne patriota holguinero.Como para marcar su grandeza, y hacer la diferencia sobre otros mortales de su tiempo y de tiempos venideros, la historia y sus guerras se encargaron de poner una estrella en su frente, una estrella natural, un símbolo de la vergüenza de un hombre que ante la ignominia de la rendición o el ultraje prefirió la autodestrucción.

Calixto García Iñiguez, estirpe de hombre grande, de hombre libre, de ser imperecedero, que alumbra desde su pedestal que la propia historia impone a los que hacen de ella un valladar de constancia y sacrificio, un nombre inmenso que no cabe en los libros ni en los relatos de sus hazañas, es el nombre que nace en cada batalla, en cada compromiso, en cada gesto voluntarioso en aras de un porvenir más luminoso y entero.

 

 

 

Hoy, cuando una vez más la misma historia que lo hizo grande, coincide en fecha con el día de su nacimiento a la vida, el sol brilla como brilló entonces. Holguín se siente orgullosa, se revuelve de amor y regocijo porque se sabe dueña de una pasión que inunda todavía como el sonido del clarín a través de la montaña, como el fuego de las cañas al reclamo del mambí galopante, como la mirada sobre la avalancha y el cañón humeante tras el disparo certero.

 

Es 4 de agosto, y no hay que decir mucho sobre el jinete de mil batallas, sobre el estratega inolvidable que no se haya dicho ya, no hay que decir que los holguineros todos, los de este pedacito de tierra que amorosa lleva su nombre, estamos regados por su savia, inundados por su ejemplo y comprometidos con aquella hermosa frase que es nuestra meta: Batallando siempre.