Antonio Maceo.El Lugarteniente General Antonio Maceo siempre se caracterizó por su valor a toda prueba cuando de luchar por la libertad de su Patria se trataba. El miedo de sus enemigos se hizo evidente, ante el derroche de audacia y la aplicación de una magnífica acción combativa del guerrero.
Me refiero a un hecho histórico ocurrido el 13 de julio de 1895, considerado uno de los más importantes desarrollado por el Titán de Bronce en la Guerra de 1895: La Batalla de Peralejo, en el sitio conocido con el mismo nombre, en las cercanías de la ciudad de Bayamo.
Cuentan que Maceo llegó a Vegas de Yao, entre Manzanillo y Bayamo, el 12 de julio de 1895, allí acampó y muy pronto tuvo testimonios de que las fuerzas españolas estaban organizando el convoy de abastecimiento el cual se trasladaría a Bayamo, dirigido por el general Fidel Alonso de Santocildes y el propio Capitán General de la Isla, Arsenio Martínez Campos.
Aun cuando las tropas cubanas eran inferiores a las españolas acompañantes del convoy, la posibilidad de sorprenderlas y propiciar el encuentro cuyo resultado fuera favorable a los mambises, muy pronto cobró fuerza en la mente del Titán.
A pesar de que el factor sorpresa falló a la fuerza mambisa, pues los españoles atacaron por donde menos se les esperaba, esto no fue el impedimento para que el General cubano lanzara entonces la caballería y evitara de esta forma que el enemigo llegara a los montes. Maceo obliga al enemigo a huir en marcha forzada, dejando heridos y pertrechos en manos de los insurrectos.
La cifra de muertos y heridos españoles, según los partes de guerra, sobrepasó la cifra de 400, en tanto por los cubanos se reportaron 28 muertos y 98 heridos.
Fue tal la fuerza con la que las tropas mambisas arremetieron contra los españoles que partir de ese momento, los soldados españoles no salían de sus bases bien fortalecidas, si no eran numerosas y bien dotadas sus fuerzas.
Este triunfo figura entre los más relevantes de las guerras cubanas contra el colonialismo español y significó el primer gran éxito de la campaña iniciada el 24 de febrero de 1895.
