Frank País García es un hijo digno de su Patria que ni la muerte pudo borrar la heroicidad de un cubano que se entregó por completo a la causa de su pueblo.
En medio de una encarnizada persecución, el joven combatiente fue sorprendido, el 30 de julio de 1957, junto a Raúl Pujol en el Callejón del Muro. Las fuerzas represivas los ametrallaron inmediatamente. Al conocer la noticia de su muerte, Fidel Castro expresó:
“¡Qué bárbaros, los cazaron en la calle cobardemente, valiéndose de las ventajas que disfrutan para perseguir a un luchador clandestino! ¡Qué monstruos, no saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado!...”
Pero ni la sangrienta dictadura de Batista, ni sus lacayos pudieron echar a morir las ideas del querido Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, un joven que como muchos de su tiempo salió a las calles a defender a su nación al precio que fuera necesario.
Su legado más que nunca vive en el corazón de los cubanos patriotas y rebeldes de hoy que bajo su guía continúan defendiendo por siempre la nación.