El 26 de julio es sinómino de victoria, de entrega a la Patria y de fe rotunda en el futuro.
Así lo demostraron los valerosos jóvenes que en 1953 tomaron por asalto el cuartel Moncada. Fueron tras una idea y aunque no pudieron derrumbar los muros, creció el compromiso con la lucha armada como única forma de derrocar al tirano Fulgencio Batista.
Las ideas de Martí, puestas en práctica por Fidel Castro, hicieron del 26 de Julio una fecha de combate y de victoria. La Patria no podía esperar más, había mucho oprobio y la Generación del Centenario levantaría el decoro de miles de cubanos que no aceptaban la ignominia de un gobierno sangriento.
Trincheras de ideas, valen más que trincheras de piedra, expresó Martí. Pensamiento hecho realidad por Fidel hace ya 66 años cuando el Apóstol no quedó en el olvido en el año de su centenario.
Cuba es manantial de ideas a favor de la humanidad y por la libertad de los pueblos. La propia Revolución cubana es un faro de luz a favor de las causas justas de los olvidados.
En cada cubano de hoy palpitan las ideas del Maestro y de su mejor seguidor, el líder cubano Fidel Castro, un martiano fervoroso, fiel y comprometido hombre de ideas, esas que nos han hecho invencibles a lo largo de la historia.
Cuba es un país de victoria, de ideas renovadoras, las mismas que impulsaron a aquellos jóvenes a tomar por asalto al Moncada, a conquistar la gloria, la que es orgullo de los cubanos de hoy, los que seguimos firmes a los ideales que estremecieron a Santiago de Cuba, viajaron en el Granma y triunfaron en la Sierra Maestra.