Mariana_Grajales_CuelloEste 12 de julio recordamos a Mariana Grajales Coello en el aniversario doscientos cuatro de su natalicio.

Se dice de esta mujer que “conoció los horrores de la esclavitud en contacto con el sufrimiento de hombres y mujeres sometidos a los más severos castigos, los que permanecían encerrados como animales, en el llamado presidio de cimarrones, que estaba muy próximo a su casa en Santiago de Cuba”.

Mariana, paradigma de mujer que se sitúa, como la forjadora de esa hornada de incansables retoños, que “con los ojos de madre amorosa”, como la distinguió José Martí, preparó a sus hijos en el amor a Cuba, por la que ellos dieron hasta la última gota de su fértil sangre.

Una frase suya la sitúa como patriota entera cuando al ver llegar a su Antonio, herido de gravedad de siete balazos en el cuerpo, exclama: “… ¡fuera, fuera faldas de aquí, no aguanto lágrimas!”, y refiriéndose a su hijo Marcos, apenas un niño, expresó “… ¡y tú empínate porque ya es hora de que te vayas al campamento!”.

Pero a Mariana hay que verla en la continuidad de las féminas de hoy, en el legado para esta y las futuras generaciones. Hay que recordar a las cubanas guerrilleras que marcharon al combate cuando la Patria necesitó de ellas.

Por la Sierra insurrecta anduvieron de día, de noche y de madrugada. En el combate directo o en el concurso para asistir a enfermos, heridos, y para decirle al pueblo que las Marianas están y estarían siempre en la primera línea.

Es la Revolución cubana la emancipadora, la que dio a la mujer el sitio de privilegio, no para contemplar la obra sino para participar en su transformación.

Así se aprecia en el municipio de Calixto García, donde florecen Marianas, esas que como Belkis Santiesteban, Martha Varona, Minerva Fernández, Marina Brizuela, Iliana Velázquez, Ada Ajo, y otras como Cristina Ortiz, lideradas en tiempos de Revolución por Clara Castillo, representan parte importante de lo más genuino en esta parte de la geografía holguinera.

Por ello a Mariana Grajales se le recuerda en tiempo presente y futuro. La estrella de madre amantísima, de patriota íntegra, de entrega a la Patria, le acompaña y la retrata de cuerpo entero. Como expresara el poeta Manuel Navarro Luna en versos encendidos: Es Santiago de Cuba, ¡No os asombréis de nada!, ¡por allí anda la madre de los Héroes, por allí anda Mariana”!