Jaranero, conversador, amigo, buen trabajador y alegre pero profundo en sus ideas y su actuar es Ramón Guerrero Téllez, conocido como “Mongo” en su natal Jagüeyes, en el holguinero municipio de Calixto García, quien tiene entre sus méritos relevantes ser el único calixteño que participó en la Batalla de Cangamba.
Ser defensor de la justicia y solidario son cualidades heredadas por Mongo, las que le vienen de sus raíces campesinas, y que le acompañaron en su misión internacionalista en la República Popular de Angola a principio de los años 80.
Tenía entonces 19 años, edad promedio que compartían los jóvenes soldados destacados en esa aldea de la provincia angoleña de Moxico, atacada el dos de agosto de 1983 y sitiada durante 9 días por fuerzas de la UNITA con asesores militares Sudafricanos.
Mongo, al centro, junto a otros combatientes de la Revolución.El constante estampido de las armas, el olor a pólvora, densas columnas de humo apuntando al cielo de día y de noche, el fragor del combate desigual de tres mil enemigos contra menos de 200 hombres era intenso, de un lado los opresores, del otro quienes con su misión internacionalista saldaban la deuda con la humanidad en África.
Como nunca antes brilló el valor, la resistencia y el heroísmo de los internacionalistas cubanos en Cangamba, donde siempre estuvo presente el mensaje de aliento, firmeza y confianza en la Victoria de nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro.
Ramón, escucha atento al historiador Pedro Bruzón.Ramón Guerrero Téllez, a 34 años de aquel acontecimiento bélico, siente la satisfacción y el orgullo de haber contribuido al eterno monumento erigido al valor, por jóvenes internacionalistas cubanos en África.