Pudo haber sido otro el territorio escogido para llevar el nombre del insigne patriota holguinero que nació un día como hoy de 1839 y entregó hermosas páginas de heroísmo y altruismo a la historia patria, pero fue éste, el más occidental de los municipios de esta provincia el que por derecho propio lo mereció.
Si bien Calixto nació en la ciudad de Holguín, inició su participación en las contiendas insurrectas en la hoy provincia de Granma, y no fueron aquí sus más importantes combates en la liberación de pueblos y ciudades de todo el oriente, los calixteños vivimos el orgullo de llevar ese gentilicio por muchas razones.
Pocos territorios holguineros se convirtieron en magníficos teatros de operaciones militares durante los procesos de liberación nacional, como el que ocupa la geografía calixteña. Excelentes prefecturas mambisas, lugar de tránsito obligado entre el oriente, centro y occidente del país, y excelente escenario para asaltar y ocupar las caravanas enemigas.
Recoge la historia que antes del alzamiento en La Demajagua en octubre de 1868 ya el bayamés Luis Figueredo se encontraba alzado en la zona del Mijial al sur de nuestra geografía. La guerra Chiquita que organizara el propio Calixto en la migración tuvo su primer levantamiento en los Itabos de San Lorenzo de La Rioja y la guerra necesaria en la región de Holguín se inició en Mala Noche.
Calixto García entre acciones combativas, visitas y recorridos obligados por esta zona estuvo en más de 50 oportunidades. El 23 de septiembre de 1873, tres días antes del combate de Copo del Chato, toma el fortín de El Martillo, y el primero de julio de 1895 en los Moscones enfrenta con solo su vanguardia una fuerte columna española de casi dos mil efectivos.
De allí se trasladó a Mala Noche y escribió al presidente Salvador Cisneros Betancourt, el combate sirvió para demostrar lo flojito que estaban los españoles. Y hablando de Mala Noche, allí se reorganizó la invasión de Maceo a occidente y se incorporaron los holguineros a ella bajo el mando de José Miró Argenter.
Calixto García volvió a cabalgar por aquí durante la última etapa de liberación, su ejemplo y altruismo estuvo en Mir y en toda la parte nuestra que ocupó el Cuarto Frente Simón Bolívar; este territorio fue el centro del triangulo estratégico Holguín, Bayamo Las Tunas.
Nuestro pueblo ha tomado en ristre el machete de Calixto para librar heroicas batallas en estos casi sesenta años de Revolución, convencidos como él, de ser libres para siempre, o batallando siempre por ser libres.
