elian-gonzalez1Gracias a los esfuerzos de la Revolución Cubana, el apoyo mundial y el incansable batallar de Fidel Castro, el pequeño de seis años pudo volver con su padre.Tanto para los cubanos como para los habitantes del resto del mundo, los finales del siglo pasado e inicios del actual no fueron iguales. Mientras en gran parte del mundo se discutía que si la nueva centuria comenzaba en el año 2000 ó 2001, nosotros acá, en esta isla mágica y maravillosa del Caribe enfrentábamos una batalla que definía nuestro futuro como nación.

El 5 de diciembre de 1999 se informaba por los medios de prensa la situación que presentaba un niño cubano que se encontraba secuestrado en Miami tras morir su madre y el resto de quienes días antes se habían lanzado a la mar en un intento de salida ilegal tras los cantos de sirena del Norte.

Como en otras veces, los cubanos nos uníamos para enfrentar una nueva batalla, esta en el campo de las ideas. Los pueblos y ciudades de Cuba se convertían en tribunas abiertas para denunciar las patrañas de la ultraderecha de Miami que se aprovechaba de aquel incidente para arremeter contra nuestra integridad nacional.

El caso del niño Elián González Brotons fue politizado por los sectores reaccionarios de Estados Unidos que se aliaron al tío abuelo del pequeño que allá lo custodiaba y sobre el cual no tenía ningún derecho; la patria potestad del menor se encontraba en poder de su padre que permanecía en la Isla.

El caso movilizó además la conciencia de miles de personas, dentro y fuera de Cuba. Sectores sociales e incluso religiosos del gigante del norte se solidarizaron con la lucha del padre del menor y del pueblo cubano.

Tras más de seis meses de incesante batallar, incluyendo el terreno jurídico, Elián González regresaba a los brazos de su progenitor y de la patria el 28 de junio del año 2000.

Frescos en la memoria de quienes lo vivieron están los recuerdos de ese importante capítulo de nuestra historia más reciente. Historia que tiene que ser contada una y otra vez a las jóvenes generaciones para que puedan entender mejor el por qué de nuestra decisión de luchar juntos y no claudicar jamás.