“Fue un sábado 10 de junio, hace 44 años, y todavía lo tenemos fresco en la memoria. Realmente fue impresionante verse delante de la figura del Comandante en Jefe”.
Así recuerda hoy, el profesor Alcides Rojas Escalona la visita de Fidel Castro a la Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC) Bartolomé Masó Márquez, del barrio de Guaramano: “Tenía 13 años de edad y cursaba el séptimo grado, en la escuela estaba solo el 50 por ciento de la matrícula, el resto salió de pase”.
Antonio Rubio Aguilera se decidió también por el magisterio y labora en la actualidad como profesor en el preuniversitario de Buenaventura. Él también cursaba el primer año de secundaria y vio de cerca a Fidel: “Esta era una de las ESBEC que comenzaba las escuelas en el campo de nuevo tipo. En aquel entonces eran solo siete en la antigua provincia Oriente. Recuerdo que el día anterior por la tarde se nos comunicó que vendría el Comandante. Al otro día llega e hizo un breve recorrido por la instalación y habló con algunos profesores y estudiantes. Lo que recuerdo es que luego todo lo que fuimos dando en los diferentes programas de la asignatura de Historia sobre la Historia me Absolverá se fue cumpliendo, vimos como todo aquello lo estaba poniendo en práctica”.
“Nos dijo que en este territorio se iba a conformar un amplio plan de escuelas en el campo que tendría un doble sentido, un sentido productivo formativo con la vinculación estudio-trabajo y que esta sería una zona muy importante para el futuro del país. Estamos hablando del año 1973, era prácticamente el despegue de nuestro proceso revolucionario educacional. El Comandante dijo que de estos centros saldría el personal calificado que haría de Cuba un país desarrollado potencialmente en el trabajo, el estudio, la producción y la defensa”.
Gustavo Díaz Almaguer, además de trabajar como profesor de Historia, dirigía el Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas en el centro estudiantil; él tuvo la oportunidad de estar entre quienes se reunieron con Fidel en la dirección de la escuela.
La visita de trabajo de Fidel al naciente plan de escuelas en el campo del holguinero municipio de Calixto García resultó la única vez que de manera oficial estuvo en la geografía que hoy ocupa este territorio.
Otras tres veces, de manera ocasional, el líder de nuestra revolución pisó suelo calixteño; la primera ocurrió el cuatro de enero de 1959 cuando marchaba al frente de la caravana de la libertad que luego del triunfo del día primero se dirigía desde Santiago de Cuba a La Habana. La otra oportunidad sucedió en octubre de 1963. En medio de las arremetidas del ciclón Flora contra el Oriente cubano, Fidel viaja a esta parte de Cuba para ponerse al frente de las acciones de salvamento y resguardo de la población. El puente sobre el río La Rioja, en la carretera central a 35 Km. de Holguín, había colapsado, el anfibio en que se trasladaba tiene un accidente y tuvo que ser auxiliado por lugareños para continuar su marcha.
La tercera visita fue la antes mencionada al naciente plan de escuelas. La cuarta fue la más reciente y la que más recordamos por la tristeza y el dolor que nos causó, por aquí pasó el dos de diciembre del pasado año el cortejo fúnebre que trasladó sus cenizas desde La Habana hasta Santiago de Cuba.
Hoy Alcides, Antonio, Gustavo y el resto de quienes tuvieron la oportunidad de compartir con Fidel aquel 10 de junio de 1973 recuerdan con orgullo aquella oportunidad que les dio la vida. El resto de los calixteños, junto a ellos, continuamos construyendo y defendiendo esta obra de infinito amor que él nos legó.