La Victoria de Playa Girón, en abril de 1961, tiene un lugar distinguido en el sitial de honor y dignidad de las luchas del pueblo cubano.
A 56 años de los históricos acontecimientos, las nuevas generaciones sienten el orgullo de aquellos que a pesar de su corta edad no vacilaron un instante para empuñar las armas en defensa de la patria agredida por el imperialismo del norte.
Aviones mercenarios B-26 en el amanecer del sábado 15 de abril de 1961, atacaron los campos aéreos de San Antonio de los Baños, Santiago de Cuba y Cuidad Libertad para que de inmediato los bravos combatientes alzaran en sus manos obreras y campesinas los fusiles como banderas de justicia y libertad contra el cobarde agresor.
Lloraron las madres a sus hijos muertos en la conjura de la traición para sin secarse sus lágrimas, acompañar al pueblo que asistió enardecido a la concentración del 16 de abril, donde el invicto Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la naciente Revolución.
Tres días después, el mundo conoció de la primera derrota del imperialismo yanki en América, gracias a la unidad, la entrega y el valor de cada miliciano que abrazó la bandera para que la Victoria de Playa Girón viva por siempre en el sentir patriótico de cada cubano.
